Como bien lo dijo Mon Laferte cuando platicó con nosotros: “algo que me encanta, es que a mis conciertos va todo tipo de gente”. Nunca tuvo tanta razón la chilena-mexicana, que en unas horas y por si había duda, su amado público le daría oficialmente la nacionalidad “chilanga”.

Desde la calle Añil esquina con Río Churubusco, lugar que empieza a ver nacer los puestos de la clásica “playera del evento” y otras conocidas curiosidades, te podías dar cuenta que estaríamos por escuchar un concierto realmente singular. Algo que por alguna razón conecta con con tres generaciones distintas, y un sinfín de personas con diferentes gustos musicales. Algo de lo que me estaría dando cuenta con el primer acorde de su guitarra.

Foto por Luis Avilés

Para calentar el escenario y la pista, por ahí de las ocho de la noche, salió el cantante y compositor pop Marco Mares a aventarse los éxitos de su último disco Estas Canciones Me Recuerdan a Ti. Una presentación corta pero con sazón. Dejándonos con ganas de escuchar un poco más de sus letras de amor, pero más que listos para recibir con los brazos abiertos a Mon Laferte.

Por si el acaloramiento de Mares no fue suficiente, en la pequeña pausa que estaría por ser interrumpida por un concierto espectacular, las bocinas del Palacio de los Deportes lanzaron “Amor Prohibido”. Inevitablemente, las piernas se empezaron a mover y nuestras cabezas a pensar que Selena, la “Reina de la Cumbia”, se fue demasiado pronto.

Foto por Luis Avilés

En un Palacio a reventar, y con las luces apagadas, un bello vestido rosa de tela ligera a la altura de unos muslos tatuados destelló en el escenario. Y claro, para no perder la costumbre, una rosa roja incrustada en un lindo y corto cabello negro. Mon Laferte salió para entregarle a miles de fans una noche llena de energía y sentimentalismo. Llena de arte, mensajes de inclusión social, y por supuesto, mucho pero mucho cantar.

 “Por Qué Me Fui a Enamorar de Ti” fue la encargada de abrir un show de 27 canciones que como una marea en mar abierto, nos llevaría a través de diferentes géneros y estilos musicales. Algo que solo pocos artistas en el mundo se pueden dar el lujo de hacer arriba de un escenario. Este primer set de rolas, que también incluiría a “Ronroneo”, “Cumbia para Olvidar” y “Si Tú Me Quisieras”, fueron como respirar un aire fresco de raíces latinas por primera vez en años.

Foto por Luis Avilés

Como fan, hay pocas cosas tan satisfactorias como ver a tu artista favorito genuinamente feliz y agradecido por el momento que está viviendo. Así estuvo Mon Laferte todo el concierto. Justo después de cantar “Quédate Esta Noche”, se tomó un tiempo para agradecerle a su público por estar ahí: Gracias a todos por acompañarme. Yo sé el esfuerzo que implica el estar aquí. El boleto del concierto, el transporte y todo lo que han hecho. ¡Muchas gracias a todos!”.

Con las letras de Mon Laferte sonando una tras otra, no fue ninguna sorpresa ver entre la gente cientos de lágrimas escurrir lentamente. Sin embargo, esto no fue algo que se quedara solo abajo del escenario. “Amor Completo” fue la primera canción que llevaría a Mon hasta las lágrimas. ¿El culpable? tal vez un viejo amor, tal vez uno nuevo. Tal vez por la felicidad de cerrar una vez más una gira exitosa en todos los sentidos, a lado de gente que la quiere y admira. No lo sé, pero de lo que sí estoy seguro, es que no lo hizo sola. Como ninguna de las 3 siguientes veces que llegaría al llanto.

Foto por Luis Avilés

Once canciones después, erróneamente pensé que Mon no me podría sorprender más de lo que ya lo había hecho. Su manera de cantar, de adueñarse del escenario con su sensualidad y sobre todo: su talento desbordante, me hicieron estar completamente equivocado. Con nada más que una guitarra bailando entre sus manos y una más acompañándola a su lado, empezaría un set acústico que fue todo menos sereno.

Antes de empezar, se tomó un segundo para platicar sobre los trece años que lleva viviendo en La Ciudad de México. Sobre esos primeros tacos que enferman a cualquiera que no esté entrenado. “Esta canción la escribí cuando vivía en el centro de la ciudad” fueron las palabras que introdujeron a “Vendaval”. Lo único que le faltó a esta canción fue el mezcal que Mon pediría antes de empezar y en la letra de este poema. Quitando eso, todos supimos que empezaría un rato de pura magia.

Foto por Luis Avilés

“Esta canción es para todos aquellos que han perdido a alguien especial”, dijo Mon. “Yo se la escribí a mi abuela”. Con unos acordes suaves y una voz apacible y profunda, cantó para hacer llorar a cientos de ojos una vez más. “Caderas Blancas” y “Paisaje Japonés” también fueron parte de de este magnífico set acústico. Hacer lo que hizo Mon Laferte no es poca cosa. No cualquiera puede sentarse con nada más que una guitarra y su voz, y ambientar un foro tan grande con tanto poder como lo hizo. Fue una verdadera demostración de talento.

Después de esta calma empezaría la verdadera fiesta. La que tanto esperaron sus fans durante meses. Una calma que sería interrumpida con un dueto espectacular. Mon Laferte invitó a Joy al escenario para aventarse “Mi Buen Amor”. Casi sin tiempo para asimilar el fiestón que se estaba armando, salió al escenario el reggaetonero Guaynaa para ponernos a bailar macizo. Por si fuera poco, en medio de “Plata Ta Tá” salió inesperadísimamente Yalitza Aparicio para perrear a lado de Mon y más importante, mandar un mensaje de inclusión social en un cartel verde que cargó por todo el escenario.

Foto por Luis Avilés

Para no dejar caer la fiesta, le siguieron “Amárrame”, “El Beso” y “No Te Fumes Mi Mariguana”. Todas interpretadas con excelencia. Fue lindo ver que Mon no podía dejar de sonreír, bailar, interactuar con su gente. Actitudes que se contagiaron y llenaron el Palacio de pura buena vibra. Después de este buen set llegaría el segundo encore. Uno un poco más largo pero necesario para reponer gargantas.

Después de unos minutos, el escenario se empezó a llenar de mujeres. Todas y cada una llena de talento. Mon saldría un poco después con un vestido largo color blanco. Se puso en medio de todas sus colegas artistas y empezó un hermoso tributo a la mujer, y lo que no podría faltar en un concierto de Mon Laferte: un momento feminista. Un momento para empoderar a la mujer en su lucha por la igualdad social. Un momento de muchísima emotividad en la que juntas se aventarían una versión increíble de “Cucurrucucu Paloma”.

Foto por Luis Avilés

Para cerrar una noche mágica, y su gira Norma, no podía faltar la que todos se saben. “Tu Falta de Querer” se convirtió en el karaoke más grande del mundo. El público fue completamente dueño de los primeros dos versos y primer coro. Algo que una vez más llevaría a Mon a las lágrimas. “¿Me dejarán cantar a mí?”, bromeó, para empezar una interpretación de otro planeta.

Hace unas semanas tuve la oportunidad de platicar con Mon Laferte en una entrevista. Sin ser un absoluto conocedor de su música, ahí tuve la fortuna de conocerla como persona. Me sorprendió encontrarme a una mujer sencilla, inteligente y muy consciente. Tuve la fortuna de admirarla primero como ser humano, pero ahora, después de ver su show en vivo, no puedo dejar de pensar que platiqué con una de las artistas latinas más talentosas de nuestra generación. Su show fue algo que se quedará conmigo para siempre, así como en todos y todas las que estuvieron con ella esa noche.

Foto por Luis Avilés

Setlist:

Por Qué Me Fui A Enamorar De Ti
Ronroneo
Cumbia Para Olvidar
No Te Me Quites De Acá
Quédate Esta Noche
Funeral
Chilango Blues
Amor Completo
Si Tú Me Quisieras
Bonita
Pa’ Dónde Se Fue
ACÚSTICO
Vendaval
El Cristal
Caderas Blancas
Primaveral
Paisaje Japonés
ENCORE
Mi Buen Amor (con Joy)
El mambo
Plata Ta Tá (con Guaynaa y Yalitza Aparicio)
Amárrame
El Beso
No Te Fumes Mi Mariguana
El Diablo
ENCORE 2
Cucurrucucu Paloma (con mujeres cantantantes)
Tormento
Antes De Ti
Tu Falta De Querer