Cuando Kasabian terminó la gira del ‘For Crying Out Loud’ el otoño pasado, Serge Pizzorno sintió que ese era el momento que necesitaba para -finalmente- dar forma a las ideas que había acumulado en los últimos años y que no sabía cómo expresarlas y así nació The S.L.P.

Hablamos del proyecto solista de uno de los cerebros de Kasabian, quién según cuenta, necesitaba este espacio de “libertad” para mostrarse al mundo tal y como es. ¿El resultado? Es mucho más interesante de lo que muchos proyectos alternos suelen entregar, pues para The S.L.P. Pizzorno decidió que sacaría del estudio todos sus sintetizadores y que únicamente trabajaría con su Casio más básico y una caja de ritmos. El resto de los sonidos que componen las canciones, se obtuvieron a través de grabaciones de televisión, sonidos urbanos, y algunas voces distorsionadas.

El disco cuenta con las colaboraciones de Little Simz y Slowthai y aunque esta es la primera entrega de The S.L.P. Pizzorno espera que este proyecto se convierta en un espacio de colaboración con diferentes artistas.

El sonido es muy distinto a lo largo del álbum, comenzando con un halo de nostalgia a la tierra de sus abuelos con “Meanwhile…in Geneva” hasta atravesar un optimismo que incluso se puede llegar a desbordar en el coro de ‘Nobody Else’ cuando repite una y otra vez el “Some days I wake up and I know I’ll be alright.”

Y por cierto, si se preguntan el origen del nombre de The S.L.P. no es otra cosa más que las iniciales de Serge Lorenzo Pizzorno, guitarrista que por cierto, asegura que el nuevo disco de Kasabian está más cerca de lo que pensamos.