Todos queremos y respetamos mucho a Nick Cave como una de las figuras más importantes en la historia de la música y un verdadero icono del rock gótico, simplemente su trayectoria es digna de admirar, prácticamente lo que diga es ley. Pero ahora si nos dejó con el ojo cuadrado porque nunca creímos escucharlo decir que Kanye West (sí, el mismo de Jesus is King) es el artista más importante de la actualidad.

Como ya hemos visto en muchas ocasiones, a Cave le encanta tener contacto personal con el enorme séquito de fans que tiene por todo el mundo, fue por eso que abrió la página Red Hands Files, un lugar en el que el cantante de “Into My Arms” puede contestar todas las inquietudes que sus seguidores tengan, ya sea sobre su trabajo musical, vida personal o de cualquier tema que se les ocurra.

A un fanático se le prendió el foco y le preguntó a Nick Cave su opinión sobre Kanye West, pensando que le iba a tirar al rapero por simplemente ser de géneros y generaciones distintas. Para sorpresa de todos, el señor Cave halagó el trabajo de Yeezy y dijo que era el mejor artista que tenemos en estos tiempos, pero antes de que peguen el grito en el cielo, vamos a exponerles muy bien el punto del legendario músico.

Nick explicó la conexión entre el caos y el arte, y cómo la producción y el comportamiento del rapero de Chicago –por muy extravagantes o viscerales que parezcan- es un ejemplo viviente de ese complejo paralelo que todo artista necesita. Estas fueron las palabras de Cave sobre Kanye:

“Hacer arte es una forma de locura, nos deslizamos profundamente dentro de nuestra propia visión singular y nos perdemos en ella. No hay ningún músico en la Tierra que esté tan comprometido con su propia locura como Kanye, y en este sentido, en este momento, es nuestro mayor artista”. 

Así que ahí lo tienen, si Nick Cave lo dice tal vez debamos darle un voto de confianza y ver al señor West con otros ojos y no tacharlo de loquito. Quizá juzgamos mal a Kanye por ‘querer evangelizarnos’ con su Sunday Service y el disco Jesus is King. Quizá deberíamos darle otro chace a sus rolas y ver más allá de lo evidente, quizá…