Este año fue uno de los más movidos en cuanto a música se refiere. Hubo artistas que debutaron, otros que regresaron después de muchos años pero también, unas producciones que definitivamente superaron a sus antecesoras y que hicieron mucho ruido. También están los géneros que imperaron en la música. Un ejemplo muy claro es el hip hop, que para este año se mantuvo muy activo e incluso sus exponentes lograron varias nominaciones y premios en los Grammy 2018 o bien el trap, un género que cada vez está adquiriendo más poder no solo de la industria disquera, sino también de los festivales de música.

Hace este listado año con año resulta bastante complicado, sin embargo, nos dejamos llevar por sus sugerencias y he aquí un poco de lo que va cada uno de estos álbumes. Si ya los has escuchado puede que concuerdes con nosotros, pero si alguno que otro se te fue, entonces date la oportunidad de escuchar nuevos artistas, géneros y ¿por qué no?, de redescubrir aquellos gustos musicales que ya tenías olvidados. Por cierto, hasta el final de este artículo puedes votar por tu disco favorito. Así que éntrale. 😎

Mac Miller – Swimming

Desde hace unos años el hip hop dio una vuelta de 180 grados no solo como movimiento cultural sino también como género. Hoy, el rap se ha logrado colar en los recovecos de todos los estilos, siendo esta la prueba de la importancia del género como expresión artística y social. Si bien actualmente es más común escuchar al hip-hop/rap con una esencia perdida de las críticas sociales, se ha servido de la fusión con otros géneros para subirse a la ola de la globalización y así poner a sus pies a un mayor número de personas alrededor del mundo.

Así llegamos a Mac Miller -quien falleció el 7 de septiembre por sobredosis- y Swimming, probablemente el mejor disco en la carrera del rapero. Hay tres cosa importantes: por una parte y como ya venía haciendo, porque se produjo él mismo en compañía de colegas, lo que trajo en consecuencia un material bañado en su esencia. Desde otro ángulo, este disco estuvo marcado por la polémica de las sombras de una relación que el mundo vio desde principio a fin. No es como que la farándula deba importarnos, pero sin duda fue una parte importante del éxito de Swimming, pues el público logró entender con mayor profundidad el sentir de Miller y no solo eso, sino que él mismo se destapó como alguien triste, dolido pero con muchas cosas qué decir.

Finalmente y quizá aquí la relevancia de Swimming es que llegó justo en el momento cumbre del hip-hop. No es que “el rock esté muerto”, es que este fue un giro diferente y más allá de ser un álbum que destacara entre otros de otros géneros, este disco fue la prueba más fuerte de lo que estaba sucediendo en la industria. Por eso, por su calidad, por su nitidez, por su sentimiento, por su importancia, Swimming, el disco póstumo de Mac Miller, es para nosotros el mejor disco del año.

Kendrick Lamar – Black Panther

Kendrick Lamar fue el encargado de musicalizar la historia del rey de Wakanda en la pantalla grande, y debemos decir que mejor decisión no se pudo tomar. Independientemente si fue compuesto con la intención de musicalizar un blockbuster, The Album es un disco completo, bien producido, que nos regala un poco de todo como trap, rap, dub, pop y, para nuestra sorpresa, hasta un poco de folk, pero además, tiene múltiples colaboraciones de artistas como SZA, The Weeknd o Schoolboy Q.

“Redemption” con Babes Wodumo, “The Ways” con Swae Lee, “Seasons” con Sjava y “Black Panther” de Kendrick, el track que abre el disco, son algunas de las canciones que se deben tener en el radar si se busca entender todo el concepto del disco y su relación con la intensidad, fuerza y una ambición que iba a la par de la película.

Kendrick Lamar se volvió a coronar este 2018 como uno de los artistas más influyentes de la música con el soundtrack de Black Panther, que dicho sea de paso le otorgó varias nominaciones en los premios Grammy del siguiente año.

Kali Uchis – Isolation

En 2015, Kali Uchis sorprendió al mundo con su estilo único que mezclaba lo mejor del R&B con su esencia latina, pero no fue sino hasta este año que finalmente la colombiana-estadounidense lanzó su LP debut Isolation con el que pudimos escucharla en todo su esplendor, ayudada de productores de la talla de Tyler. The Creator, Gorillaz, Kevin Parker, Two Inch Punch y montón de artistas más.

Isolation se convirtió en uno de los favoritos gracias a su diversidad en cuanto a letras y estilo. Pasando desde los amoríos más acercados a lo platónico, hasta los corazones rotos y guiños hacia Latinoamérica como la fuga del Chapo Guzmán.

Florence + The Machine – High As Hope

High As Hope aquí(cuya reseña completa puedes leer ) es una revelación musical que nos dirige hacia un estado optimista que no tiene tangentes ni rutas alternas. Con el disco pasado de 2015 titulado How Big, How Blue, How Beautiful, Florence exploró musicalmente hablando los sentimientos que atraviesa una persona después de una ruptura y la sensación de soledad y aislamiento que forman parte de un proceso de sanación.

Para Florence + The MachineHigh As Hope no representa, queremos imaginar, una nueva etapa de experimentación en la que el artista se propone explorar nuevos facetas que en muchos casos son necesarias; sin embargo, Florence es de aquellos músicos que no lo necesitan. Con la ayuda de otros músicos de la talla del saxofonista Kamasi Washington, el dj y productor Jamie xx de The xx y Tobias Jesso Jr., logró liberar uno de los discos más “puros” en lo que va del año y que la pone, para que a nadie se le olvide, en el lugar que siempre le ha correspondido.

Tash Sultana – Flow State

Otro disco debut que nos asombró este año fue el de la australiana Tash Sultana, si bien 2017 fue el año de su descubrimiento, 2018 marcó el inicio de una carrera que promete.

Flow State (cuya reseña completa puedes leer aquíes la primera carta sobre la mesa de Tash y en ella dejó ir todas las cualidades por las cuales ha sido aplaudida. En primera, su talento irreprochable con cualquier instrumento que le pongan en frente, y en segunda, una capacidad innata de llevarnos de viaje hacia sus adentros, presentándonos un contexto que incluye su paso por las drogas hasta su encuentro con el amor.

El álbum debut de Sultana es una carta abierta que no tiene remitente, es un disco para el mundo más allá de los fans, es una plática, es un desahogo. Un material que explora lo profundo de sí misma y explota a través de una potente voz envuelta entre riffs hipnóticos que bailan entre ritmos que recuerdan al R&B de los 80.

Christine and The Queens – Chris

La francesa está de regreso con su segundo material de estudio para sorprendernos con el electropop y todos sus matices. Una gama de colores que se escuchan desde un principio y la voz de Christine es la cereza del pastel en un material mucho más elaborado y mejor producido como Chris.

Desde un principio Christine prometía mucho no solo por su manera tomboy de vestir o su forma de bailar, sino por el hecho de que no se andaba con rodeos a la hora de crear música. Su nuevo disco es prueba de ello. Actualmente es difícil que algún artista francés sobresalga dentro del pop, pero Christine supo encontrar su lugar al adecuar sus letras tanto en inglés como en francés. Por eso es que en la edición de lujo te encuentras con la canción en inglés y otra exactamente igual escrita en francés, pero con un título y letra un tanto distintos. Ambas versiones tienen la misma finalidad: tener un mayor alcance de audiencia.

Hoy tenemos mezclas de sintetizadores, juegos con batería electrónica, una voz que incluso nos puede recordar a las HAIM, y algunos sampleos que compaginan muy bien entre los coros, la voz de Christine, y los toques ochenteros que en rolas como “5 dollars”, “Goya Soda” -cuyo sampleo puede rememorarnos a Madonna en sus inicios– pueden llegar a sonar. Este material sin duda es digno de escuchar y de mantener en el radar porque, a diferencia de otras bandas que con su disco debut la rompen, Christine And The Queens lo hizo pero con su segundo material de estudio.

Gorillaz – The Now Now

Para esta producción la banda integró a un quinto Gorilla, o mejor dicho, al suplente de Murdoc después de que terminara en la cárcel. Hablamos de Ace, quien hace algunos años se dio a conocer por formar parte de la Banda Gangrena, en Las Chicas Superpoderosas.

Por otra parte algo que se agradece es que ahora podemos escuchar mucho más la voz de Damon a.k.a. 2-D. Otra cosa que hace a este disco algo especial, es que te encuentras con esos beats y scratches pegajosos que a su vez están mezclados con elementos como la batería, la guitarra con pedales, sintetizadores y cajas de ritmo.

Con The Now Now Damon (cuya reseña completa puedes leer aquí) retoma ese sabor que le dio a Gorillaz en un principio. Se siente más de él. Sin embargo, también muestra que a sus 50 años y a pesar del tiempo, todavía tiene mucho qué dar, mucha música en todas sus formas, colores y sabores y de la cual no nos cansaremos nunca.

Interpol – Marauder

Una visita sorpresa a México no fue lo único que marcó el regreso musical de Interpol. La banda comandada por Paul Banks dio a conocer este año su sexto álbum de estudio, Marauder (cuya reseña completa puedes leer aquí), un disco en el que Interpol no sólo se aventuró a explorar nuevos sonidos, también uno en el que Banks, Kessler y Fogarino nos hablan de la importancia de la honestidad hacia uno mismo, además de dejarnos en claro que Interpol jamás regresará a la época del Turn On The Bright Lights no porque estén seguros del amor y la fidelidad de sus fans, sino porque saben que la reinvención es parte de la vida y uno no puede ir por ella intentando complacer a los demás.

Arctic Monkeys – Tranquility Base, Hotel + Casino

Cuando Arctic Monkeys anunció que lanzaría un nuevo álbum, las esperanzas de todos los fans se vieron saciadas pues, a cinco años del lanzamiento de AM (2013), finalmente tendrían más dosis de Alex Turner y compañía. Sin embargo, lo que no se esperaron fue encontrarse con un disco como Tranquility Base Hotel & Casino (cuya reseña completa puedes leer aquí).

Desde la primera vez que lo escuchas, te da la impresión de que no estás escuchando a los Arctic Monkeys, sino el proyecto solitario de Turner o algo de The Last Shadow Puppets. Pero no, esto es pura creación de la banda de Sheffield que más que generar expectativa dejó a todos en shock, ya que mantiene un ritmo muy pasivo; incluso podría decirse que a su manera rinde tributo a grandes como Lou Reed, David Bowie en su etapa de The White Duke o Serge Gainsbourg. Ahora se quitan la chamarra de piel para ponerse un traje y lentes de aviador.

Arctic Monkeys podría decirse que es la última banda británica de indie-rock que sobrevive y que tiene un éxito sin precedentes hoy día, pero también es importante mencionar que así como fueron adolescentes, hoy son adultos que buscan experimentar y crear algo completamente nuevo, distinto y maduro. Tranquility Base es el reflejo de ésto. 

Janelle Monáe – Dirty Computer

Janelle es la prueba de que los discos debuts no siempre son sinónimo de éxito. Con Dirty Computer, logro el éxito y ser una de las artistas a escuchar este 2018. La fama de este material se atribuye, además de los juegos en la electrónica, lo tribal, las voces y sonidos africanos y ambientales, es que maneja temas con una carga política importante y también de la actualidad. Por ejemplo, en “Dirty Computer”. También tiene varios solos en los cuales rapea y algunas colaboraciones como de Brian Wilson, Zoë Kravitz, Grimes y Pharrell Williams. 

Los interludios ayudan tanto como el juego de las guitarras y los sampleos. Los ritmos en algunos momentos son lentos y en otros mucho más movidos, pero eso ayuda a no perder interés en el disco. Algunos portales aseguran que es uno de los mejores discos del año. Nosotros decimos que es lo mejor que Janelle ha sacado en su carrera.  

Mitski – Be The Cowboy

Mitski es una de las artistas que durante muchos años se ha mantenido dentro de la música, sin embargo, este 2018 definitivamente fue su año gracias a que su música que raya entre el pop y lo experimental tuvo como resultado Be The Cowboy, su nuevo material de estudio después de dos años que se puede escuchar de principio a fin sin que en algún momento te canses.

La habilidad de esta japonesa con ascendencia estadounidense, es su prodigiosa voz que maneja distintas tonalidades e incluso tiene varios solos en algunas canciones. Otra de las cosas que se le puede aplaudir, es el manejo de la música electrónica pues, si bien es pop, Mitski sabe que en algunas ocasiones es bueno manejar ciertos efectos que dejan como resultado melodías divertidas, pegajosas y fáciles de escuchar y sobre todo de que te agraden.

Algo curioso de Be The Cowboy, es que no existen puntos bajos (o súper altos), el ritmo se mantiene entre lo pausado y lo rítmico, por lo mismo se puede escuchar de principio a fin sin tener una canción favorita. Esto, en realidad, depende de la letra y de la persona que escuche el disco. Algunas composiciones van desde las utopías hasta la problemática de una relación, el anhelo por que la persona regrese o bien, cómo sobrevivir a un corazón roto.

Blood Orange – Negro Swan

Es importante decir que Dev es un artista cuya música jamás pasará de moda, y esto lo digo muy en serio. Por años Hynes ha vivido en Nueva York, ha conocido gente de todo el mundo y se ha hecho amigo de bailarinas de ballet rusas, de músicos, de socialités y modelos como Alexa Chung. Por consiguiente, ha quedado inmerso en todo ese mood sofisticado, citadino, simple y relajado, pero también de esas cosas dolorosas por las que todos pasan y nadie quiere aceptar. Él es un apasionado de la música, del baile —varios de sus videos nos lo han demostrado— y por ello, en cada uno de sus discos se ha visto impregnado de cierta esencia. En el caso de Negro Swan (cuya reseña completa puedes leer aquí), su cuarto material de estudio, Blood Orange apuesta por la fórmula que ha venido manejando desde Coastal Grooves (2011) pero con algo más.

Tal vez Negro Swan sea el disco más directo de Blood Orange, pero también es el más completo, el que se puede escuchar de principio a fin pero que si le prestas atención, si en verdad lo escuchas y analizas, te darás cuenta que más que tener joyas como las que mencioné a lo largo de este texto, te hace comprender que decir “es negro” no está mal. Durante estos siete años Devonté ha tenido una evolución creativa y artística sin precedentes. No se ha quedado con lo viejo, ha sabido evolucionar y al parecer, ya es tiempo que nosotros también.

Cardi B – Invasion of Privacy

Tenemos la idea de que el rap o cualquier género urbano debe ser rudo, objetivo y construirse en un ambiente de violencia. La razón es simple, y se debe a que desde sus inicios construyó su narrativa con base en el calle y los peligros de la misma, pero no siempre puede ser así, y como prueba está el disco Invasion of Privacy de Cardi B, su primer material de estudio y en el que hecha toda la pulpa que una nativa del Bronx. Sí, Cardi B hace rimas con base en su pasado pandillero, pero también se presenta como un ser vulnerable y frágil que debe responder antes sus detractores no para defenderse, sino reafirmarse. Invasion of Privacy es un disco que, de alguna manera, representa el nuevo sueño americano: el que trae una voz femenina, el que habla de amor y su contrario, del que no teme su pasado, sino todo lo contrario, habla de él para que nadie se olvide por qué Cardi B está ahí.

“Look, they gave a bitch two options: strippin’ or lose. Used to dance in a club right across from my school. I said ‘dance’ not ‘fuck’. Don’t get it confused”.

Rosalía – El Mal Querer

Hoy no hay persona que no conozca el trabajo de la catalana. Comenzó en 2017, pero 2018 fue su año, ¿la razón?, una indagación en la música flamenca y guiños a la cultura gitana, que le valieron tanto los aplausos de los críticos como los abucheos por parte de las comunidades gitanas que la criticaron por haberse apropiado de su cultura sin “saber de qué iba”.

Sin embargo, lo relevante aquí es lo que ha logrado Rosalía. Más allá de las críticas, lo cierto es que la española logró exponer al mundo entero (incluso los oídos de Dua Lipa) una cultura que por años ha sido golpeada y marginada, El Mal Querer fue uno de los discos más importantes del año, pues nos presentó una nueva cara de la música española fusionada con géneros como el trap, lo que terminó por sellar el estilo de Rosalía y lo que enamoró al mundo entero.

Drake – Scorpion

Podríamos recalcar muchos aspectos del nuevo disco de Drake (cuya reseña completa puedes leer aquí): la inédita colaboración del rapero con el fallecido Rey del Pop, Michael Jackson en la canción “Don’t Matter to Me”; el tema del asesinato de XXXTentacion en “Talk Up”, track en el que además participa Jay-Z; los muchos sampleos que Drake utilizó en este, su quinto álbum de estudio, como el de la canción “Boss Ass Bitch” de Nicki Minaj. Pero sin duda, el tema principal de este disco es la paternidad sorpresiva de Drake, las cual tuvo que afrontar no sólo en las letras de sus canciones, también ante el ojo público, que escuchó uno de los secretos mejor guardados del rapero hasta ahora.

Shame – Song of Praise

¿Es totalmente necesaria la rabia de una banda de punk? No necesariamente. Se pueden decir y cantar muchas cosas con las que no estamos de acuerdo, y no perder el control que el enojo deja en segundo plano. Es decir, se puede ser punk y al mismo tiempo ser inteligente. Y de eso se trata la música de los miembros británicos, muy británicos, Shame en su disco debut Songs of Praise. “What’s the point of talking if all your words have been said?”, dice Charlie Steen en la canción que abre el disco, dejando en claro por qué este material de estudio es uno de los más grandes de este año: realmente no les importa el éxito, sino la música en sí misma.

La voz de Steen es aguda y profunda mientras la música pasa de ser agresiva a una metáfora de la comedia presenta en la vida de todas las personas. Se ha hablado en varias ocasiones de las influencias de Shame en The Clash, o Gang of Four; sin embargo, su música y este disco es tan poderoso, llevado con sobriedad por Steen y su manera de expresar indiferencia en sus presentaciones, que se olvida que se trata de una banda de rock y punk, que son del sur de Londres, para dar paso a una banda que representa a una generación que no quiere tener un representante, pero sí un himno. Y Shame nos regala 10 distintos…

Post Malone – beergongs & bentleys

Post Malone sin duda alguna nos dio un disco de primer nivel, en el que supo combinar muy bien letras y líneas melódicas poperas, con beats bastantes poderosos de hip-hop. Este disco tiene rolas de esas que no puedes escuchar nada más una vez, tales como “Candy Paint”, y “Better Now”, vaya, no por nada está nominado a Mejor disco del Año en los premios Grammy. Punto y aparte, es un gran disco que Austin Richard Post a.k.a. Post Malone, sabe proyectar muy bien en vivo, pues ha sabido demostrar que más allá de ser un rapero, es un músico en toda la extensión de la palabra.

Cat Power – Wanderer

Desde hace más de 20 años Cat Power se ha catalogado como la diosa del indie-folkindie-rock. Cuando ella comenzó a hacer música, sus letras desgarradoras y viscerales sirvieron para que los miembros de Sonic Youth la apadrinaran e incluso, en algún momento, se consideró como la contendiente estadounidense de PJ Harvey. El problema aquí, es que cuando las canciones son lentas, pasivas y la letra demasiado depresiva, algunas personas llegan a pensar que todos los discos son lo mismo, que no hay nada nuevo que escuchar. Sin embargo, en Wanderer (cuya reseña completa puedes leer aquí), Cat Power demuestra que tiene mucho, en verdad mucho talento para dar y que después de tantos años en el camino y una ausencia demasiado larga, finalmente ha madurado, ha encontrado el equilibrio y sobre todo, se ha encontrado a sí misma.

Algunos dirán que es un disco que se mantiene igual, que no propone o da algo distinto a lo que han venido escuchado desde 1995. Otros, como nosotros, diremos que vale la pena, que es un gran regreso pues con Wanderer, Cat Power retoma su puesto como reina del indie-folk, como la voz femenina que da experiencias cotidianas y que éstas no necesariamente son depresivas.

MGMT – Little Dark Age

Cinco años tuvieron que pasar para que escucháramos lo nuevo de MGMT. Un cuarto material titulado Little Dark Age (cuya reseña completa puedes leer aquí)que casi de manera precisa, sale 10 años después que su álbum debut, Oracular Spectacular, y que en cuanto a composición y música se refiere, muestra una madurez impresionante. Ahora ellos dejan de lado los tonos electro-pop que te hacían bailar cuando estabas en la prepa-universidad. Para esta ocasión crean melodías cargadas de sintetizadores, cajas de ritmo y sobre todo, mostraron su amor al synth-pop europeo.

Podría decir que Little Dark Age tiene puntos altos, muchos, pero en realidad el disco logra cuajar sus diferentes sonidos y hacer que se pueda escuchar completo, de principio a fin sin generar cansancio, hartazgo. Son casi 45 minutos en los que viajas, sientes y experimentas lo que MGMT quiere decir.

The Internet – Hive Mind

Una agrupación que es conocida por sus proyectos en solitario regresa para dar vida a Hive Mind, un disco que mantiene los ritmos R&B ya característicos de The Internet, pero mucho más sofisticado. Es esa sensualidad plasmada en cada una de sus canciones lo que hace a este material algo especial. Y es que no por nada han logrado una gran popularidad dentro de la música e incluso han sido nominados a los Grammy.

En este álbum, el colectivo retoma la programación de sonidos, un bajo excepcional para dar paso a ritmos mucho más funk y bailables. También utiliza batería electrónica, reverberaciones en el sintetizador y un groove que te mantiene moviéndote todo el tiempo. Simplemente te hace bailar. Pero si lo que quieres es un mood mucho más relajado, en este disco también lo encontrarás. La sensualidad, el clamor por un amor que no llega o que no está presente y también, una serie de golpeteos que de nueva cuenta dan protagonismo a los acordes y voces femeninas.

The Internet ha estado en el mercado por casi ocho años. Han sabido mantener el ritmo y con Hive Mind se han colocado como uno de los mejores exponentes en la actualidad del R&B, chillwave, jazz e incluso blues moderno (¿acaso eso existe?).

Parquet Courts – Wide Awake!

De alguna manera el sexto disco de Parquet Cours es una mezcla de garage rock con hippy pop. Como si hubieran sido sacados de otra época, esta banda decide darle un giro para tomar referencias de música sesentera y setentera gracias al uso de un teclado -que más bien da la impresión de que es un órgano-. Es justo eso lo que le da un toque demasiado especial a algunos temas. Eso y la voz de Andrew Savage. 

Si quieres ir un viaje en la carretera, entonces este disco te transportará a otra época y te dará libertad. La misma libertad con la que crearon cada corte, con la que compusieron sus letras y melodías. Un incansable LP que es aguerrido pero al mismo tiempo pacífico. 

Para este disco, Parquet, una banda indie-punk de Estados Unidos, se toma la plena libertad de cantar sobre el futbol en Reino Unido. Con esto, más allá de que sea un error garrafal, es la prueba de que están dispuestos a probar y experimentar todo cuanto les es posible. Para ellos no existen límites, solo mucha energía, guitarras, y mucho rock and roll. 

Anna Calvi – Hunter

Anna Calvi tiene una voz es prodigiosa. En ella tiene tanto poder como en las canciones mismas. Y para Hunter no fue la excepción. Esta mujer que muchas otras bandas y artistas han recomendado como un obligado del 2018, nos presenta una decena de cortes en los cuales utiliza coros tenues, silbidos, suspiros, tarareos y una sensualidad extrema en cada estrofa que canta.

Para complementar todo lo antes mencionado, Anna utiliza ritmos Goth-rock para mezclarlos con art-rock. La belleza en cada una de sus canciones es excepcional, y es como si te llevara a un viaje entre guitarras, bajo y batería oscuros. Un ejemplo de esto es el solo de guitarra de “Wish” o bien, la melancolía suprema en “Away” donde únicamente hace uso de una guitarra eléctrica y por supuesto, su voz. Ella ha sido telonera de Nick Cave e Interpol. Brian Eno ha dicho que es la mejor intérprete actual desde Patti Smith y, con Hunter, ella lo deja más que claro.

Jon Hopkins – Singularity

El productor británico Jon Hopkins regresó este 2018 para darnos un disco que deja de lado el techno y una electrónica que te vuela los sesos, para darnos algo mucho más cargado de experimentación y mezcla. Hay muchos momentos ambient en los que existe la introspección, pero otros son joyas altamente cargadas de beats como “Singularity”, tema homónimo del álbum que nos da la bienvenida a ese viaje. 

A lo largo de nueve cortes te encontrarás con algunas explosiones pero también encontrarás la calma al ritmo de piano, de sonidos apenas perceptibles, del cosmos concentrado en siete u 11 minutos. Una vez que pasa todo esto, de nuevo te encuentras en “Recovery”, la cereza del pastel de un disco lleno de capas, rico en sus sonidos y experimentaciones que te invita a quedarte simplemente inmerso en la melodía misma.

Ariana Grande – Sweetener

Con Pharrel Williams como aliado detrás de la producción de Sweetner, el tercer álbum de Ariana Grande resultó ser el más honesto de su carrera. En los dos pasados, la cantante dejó al descubierto que se encuentra en constante exploración de su propio sonido y este álbum pudiera ser el inicio de ello. Al menos en la parte lírica, Ariana estuvo más involucrada que otras ocasiones, pues colaboró con 10 de sus 15 cortes. Todos conocemos la capacidad vocal de Ariana, pero gracias a Sweetner podemos escucharla más sincera consigo misma, jugueteando con su otra parte más animada, maliciosa y sensual.

Para lo anterior, Ariana Grande vuelve a hacer uso de recursos que ya le conocemos como el hip hop, aunque en esta ocasión quiso ahondar en las tendencias, por lo que el trap también se volvió algo fundamental. Si bien conocemos la chillona voz de Grande, con este disco y gracias a Pharrell se da la oportunidad de llevar a otros sitios esa potencia vocal que la caracteriza.

Además, en este disco –y como sucedió con Swimming de Mac Miller-, Ariana se expone públicamente, hablando sobre su situación con el rapero y su encuentro con Davison, lo que sella la nitidez de las canciones que se bañan en una fusión de estilos que van del pop hasta el hip hop.

Pusha T – DAYTONA

Más allá de lo ridículo que pueda llegar a ser Kanye West a través de sus comentarios, a veces sin sentido, debemos aceptar que detrás de los monitores y encerrado en un estudio, el rapero es otro, un genio que no solo logra sacar lo mejor de con quienes trabaja, sino que sabe darle a cada uno espacio para su debido protagonismo, pero siempre dejando ahí su sello.

DAYTONA es uno de los mejores discos en cuanto a producción se refiere y eso ya es decir bastante. Sin embargo, Pusha T añade esa sensual manera de presentarnos su mundo lleno de drogas de la manera quizá menos idónea pero siempre enganchadora. A diferencia de otros grandes de la actualidad como Kendrick Lamar, Pusha T conoce bien el terreno del hip hop pues les dobla el tramo en carrera y eso ha venido a dejarlo claro en las líricas de DAYTONA.

Además -y como es común entre raperos enemistados- Pusha aprovecha para enviarle un mensaje a su enemigo Drake, aunque esto también puede deberse en gran parte a que ahora también Kanye se ha sumado a la batalla. Como sea, más allá de la riña, lo rico de este disco se rescata en gran parte al trabajo de Ye, ya que son casi inconfundibles esos ritmos funkies que añade a cada pista y que sabemos que on las preferidas del marido de Kim Kardashian.