Continuamos recordando a los artistas mexicanos que gracias a su legado, han dejado una huella inigualable en nuestra identidad cultural, misma que a lo largo de los años nos ha ido formando y que nos caracteriza a nivel internacional. Hoy en día la monstruosa industria musical parece tener como objetivo dominarnos, haciendo que poco a poco vayamos olvidando cómo nos hemos expresado a lo largo de los años. Esto se puede mediar tan sólo siendo conscientes de quiénes fueron los artistas encargados en formarnos, y recordando el sonido de México.

Hay que entender que la música es un lenguaje mucho más complejo de lo que podemos imaginar a primer escucha. A través de las notas podemos conocer aspectos mucho más profundos de una época en concreto; como económicos, políticos, sociales y culturales.

La historia nos ayuda a entender nuestro presente y nuestras ambiciones a futuro. Conocer nuestra identidad cultural nos recuerda cómo era México hace unos años, qué aspiraban nuestros padres y/o abuelos, qué los conmovía y de qué hablaban.

En esta ocasión rendiremos un homenaje al gran compositor Jaime López, quien este sábado estará celebrando su cumpleaños número 63.

 

 

Originario de la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, Juan Jaime López Camacho ha sido una gran figura en la escena nacional. Su carrera despegó gracias a esa actitud rebelde que siempre lo mantuvo al margen de diversos grupos y posturas políticas en los años 80.

Cuando Jaime López tenía 16 años, decidió viajar a la Ciudad de México para estudiar la preparatoria. Después ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en la cual sólo estudió medio semestre hasta darse cuenta de que lo suyo era hacer música. Sus letras siempre fueron más allá de los estándares comerciales dignos de espacios televisivos y apariciones en el radio. Describiendo y denunciando algunas de las cosas que ocurrían constantemente en la capital de nuestro país con jerga callejera o “chilanga” acomodada en complejos juegos de palabras para crear poesía.

Ha sido uno de los pilares más destacados en el rock nacional. Esto no quiere decir que los géneros fueron limitante en su carrera. Jaime se arriesgó a experimentar con tintes tropicales, blues, boleros ¿y por qué no? rancheras también, con un resultado exitoso e inesperado al mismo tiempo. Con estos ideales en mente presentó una cumbia llamada “Ella empacó su bistec” en el programa de Raúl Velasco, Siempre en Domingo, con un movimiento que logró abrirle más puertas a su música.

 

 

En agosto de 1985 decidió participar en el Festival OTI de la Canción con su himno a la lucha libre mexicana,  “Blue Demon Blues”, a la que le fue otorgado el último lugar. Esto no fue impedimento para que siguiera trabajando a toda costa. Después de una serie de acontecimientos, Jaime López comenzó a trabajar con personas de la industria musical, recibiendo críticas por algunos de sus más fieles seguidores que lo comenzaban a tachar de vendido. Gracias a que se concretaron los tratos, pudo salir a la luz su disco homónimo en 1989: uno de los discos más elogiados del rock nacional.

Un dato curioso de este trabajo es que parte del contrato de Jaime, le permitía grabar en donde quisiera y acompañado de los músicos que él creyera necesarios, fue así que optó por escoger un estudio en Nueva York, en el que una semana antes había grabado un par de canciones David Bowie. Además de esto, colaboró junto a Daniel Freidberg y Óscar López quienes estuvieron detrás de la producción, y unos cuantos artistas neoyorquinos dedicados al jazz que previamente habían presentado sus acordes para artistas como Robert Palmer y Yoko Ono.

“Chilanga Banda” 

Con tantos años de trayectoria y discos publicados, hasta la fecha “Chilanga Banda” sigue siendo su canción más reconocida. Fue grabada en 1995 junto a José Manuel Aguilera –de La Barranca– basada en los sonidos del rap estadounidense, y apareció en un disco grabado de forma experimental en un departamento ubicado en la Del Valle que fue llamado Odio Fonky, tomas de buró. Un año después Café Tacvba le hizo un cover para extender su legado a otro tipo de público, y hasta la fecha es una de las canciones más conocidas en el país.

“Sácalo”, “Corazón de cacto”, “Primera calle de la soledad”, “Muriéndome de sed”, “Me siento bien pero me siento mal”, “Vagón de vagabundos”, “A la orilla de la carretera”… Entre tantas grandes canciones que Jaime López nos ha regalado queremos saber ¿cuál ha sido aquella que tiene un significado especial para ustedes?

 

 

Si tienen alguna sugerencia de otro cantante o compositor, que pueda formar parte de esta sección, sus sugerencias serán bienvenidas en la sección de comentarios.

Todo lo que no sabías que necesitas saber lo encuentras en Sopitas.com

Fundé Sopitas como hobby y terminó siendo el trabajo de mis sueños. Emprendedor, amante de la música, los deportes, la comida y tecnología. También comparto rolas, noticias y chisma en programas...

Comentarios

Comenta con tu cuenta de Facebook