Hay músicos o artistas que no se pueden definir. Así de simple y complicado a la vez, como diría un poeta uruguayo. Sus propuestas artísticas son tan únicas, que difícilmente podemos asociarlas a conceptos ya definidos, en cualquier industria, comprender su influencia, o bien, definir hacia dónde van y bajo qué nombre. Sin embargo, parece más una necesidad creada que real: ponerle nombre a un género o catalogar a alguien dentro de una categoría. Y hay personajes tan completos y bien definidos en sí mismos, que resulta completamente superfluo.

Uno de ellos es Uwe Schmidt, conocido también como Atom ™, Atom Heart o Señor Coconut, un alemán que desde la década de los 80, se ha encargado de hacer música por el simple hecho de hacerlo, dejando de lado las necesidades de la “industria musical”, un concepto que  no comprende ni quiere hacerlo, y la obligación de los “artistas” (otra palabra que simplemente no alcanza a definir) de permanecer dentro de un espacio.

‘El reggaetón se ha convertido en una fórmula’: Atom TM, la industria y MUTEK MX

Con esta descripción, si es que eso hicimos de Atom ™, nos queda claro que es de esos nombres que no se pueden definir, y eso lo hizo perfecto para formar parte de las actividades de MUTEK MX en su edición de 2018, la número 15 en total. Atom ™ se presentará este viernes 23 de noviembre como parte del line up de Nocturne 1. Por eso, tuvimos la oportunidad de entrevistarlo y descubrir que sí, efectivamente, es uno de los personajes dentro del mundo de la música que hacen falta…

Tienes un sonido bastante sofisticado y ácido que nos rememora la esencia de la electrónica como un género que, actualmente, no se puede definir. ¿Estás de acuerdo con esta idea o crees que Atom ™ representa un nuevo concepto dentro de la industria de la música?

Para ser honesto, ni estoy interesado en la “industria de la música”. Creo que es algo muerto e irrelevante. Y sobre todo, defino mi posición dentro del universo de “hacer música”. Siempre me ha interesado seguir mi propio camino, el cual se define con ideas musicales y no con los conceptos comerciales como el de “industria de la música” sugiere. En ese sentido, supongo que representa eso: un acercamiento personal a la música. Concuerdo con que eso lo hace “especial”, pero no un “nuevo concepto” desde que la creación musical ha sido un elemento de los individuos.

El reggaetón se ha convertido en todo un fenómeno global dentro de la era del streaming, y tú eres considerado como un padre del aciton (acid-reggaeton). ¿Cómo definirías este concepto y qué piensas acerca de la “revolución del reggaetón”?

El término “aciton” llegó hace 10 años, y es muy simple: la fusión de reggaetón y ácido. Es una idea musical muy simple que fusiona diversos códigos en cuanto a géneros. Hace 10 años, cuando el reggaetón era un fenómeno local de Puerto Rico y algunos países vecinos, descubrí en esto algo muy inspirador y una tendencia musical única, simplemente porque era algo fresco, algo que evolucionaba y estaba en progreso. Como sabemos ahora, este ya no es el caso del reggaetón y este se ha convertido en una fórmula que se repite una y otra vez. Creo que ya no es innovador o interesante. Comparado con la época en que lo escuché por primera vez, ahora creo que es un género musical aburrido que prolonga los peores elementos de lo que alguna vez fue. Ya no estoy interesado en él.

En El Baile Alemán, creador bajo Señor Coconut, participaste en la producción de una mezcla de géneros latinos como el cha cha cha y canciones clásicas de la electrónica como “The Robots” de Kraftwerk. ¿Cómo surgió la idea de este sonido?

Surgió como un chiste entre un amigo y yo cuando estábamos compartiendo ideas de cómo la música de Kraftwerk debería ser covereada. Dije, “Sólo puede ser con death metal o cha cha cha”.

¿Cómo describirías tu experiencia en América Latina, especialmente en Chile?, ¿qué es lo que más te gusta de este país y la cultura latinoamericana?

Los que más me gusta de Chile es que me permite estar solo. Sólo tengo familia y amigos ahí, pero nunca me he metido en la cultura. Esto era lo que quería desde el principio: aislarme. A diferencia de muchos otros lugares, Chile me regala la dosis perfecta de libertad y caos. Esta es probablemente la actitud que elegí para adaptarme y sincronizarme con el país.

¿Te consideras un artista visual?

No. Ni siquiera me gusta la palabra “artista”. El “arte” se ha convertido en algo con lo que no me identifico tan fácilmente. Es una palabra que ha sido transformada en una cuestión con lo que no me quiero relacionar. Me siento más cómodo con la palabra “creación”.

¿Qué tienes planeado para tu show en MUTEK en la Ciudad de México?

Tocaré un nuevo y fresco set A/V llamado “Deep State”. No quiero explicar mucho acerca de lo que quiero porque una parte importante detrás de la idea de ese set se presentará al momento de vivir la experiencia con preconceptos.

¿Qué esperas de las audiencias mexicanas?, ¿cómo crees que te recibirán?

He tocado muchas veces en México y conozco un poco a la audiencia. Por lo tanto, busco conocerlos más los siguientes días. Dicho eso, como una regla propia, es nunca entrar a una situación lleno de expectativas. Prefiero que las presentaciones sean una sorpresa para mi, y para las audiencias, en lugar de proyectar algo.