ORCHESTRAL MANOEUVRES IN THE DARK

Jueves, 18 de abril
Teatro Metropólitan
México, DF

EL CONCIERTO:

Orchestral Manoeuvres in the Dark

(de ahora en adelante “OMD” porque, como dice Humphreys, es mucho más simple) se presentó por segunda vez en su historia en la Ciudad de México. La primera visita a nuestro país fue apenas hace un par de años cuando formaron parte de la alineación del Corona Capital 2011. Esta vez lo hicieron con motivo de la gira norteamericana en apoyo a su más reciente álbum, English Electric (y también para aprovechar los siete días que hay entre sus presentaciones de Coachella). De izquierda a derecha sobre el escenario: Martin Cooper en los teclados y sax; Andy McCluskey en los vocales y el bajo; Malcolm Holmes en la batería; Paul Humphreys en el teclado y vocales. El escenario estuvo dividido en dos partes donde Humphreys y McCluskey ocupaban la parte frontal, mientras los otros dos integrantes estaban sobre una plataforma en la retaguardia. La escenografía consistía de cuatro cilindros gruesos que se iluminaban de vez en cuando, al ritmo de la música. Y por supuesto, muchas luces.

SETLIST:

1. Decimal
2. Please Remain Seated / Metroland
3. Messages
4. Tesla Girls
5. Dresden
6. History of Modern, Pt. 1
7. (Forever) Live and Die
8. If You Leave
9. Souvenir
10. Night Café
11. Joan of Arc
12. Maid of Orleans
13. Our System
14. Kissing the Machine
15. So In Love
16. Sister Marie Says
17. Locomotion
18. Sailing on the Seven Seas
19. Enola Gay

ENCORE:
20. Walking on the Milky Way
21. Secret
22. Electricity

OPINIÓN:

OMD es el tipo de banda que está consciente de que los éxitos de su pasado significan mucho para la gente que creció escuchándolos. En entrevista con Sopitas.com, Paul Humphreys dijo estar orgulloso de esos temas que tan a menudo tienen que tocar en sus giras pero que le brindan alegría a su público. La mayor parte de los asistentes al Teatro Metropólitan era gente con más de 30 años. Estas eran personas que no consideran a OMD como una banda de culto o un pie de página en la historia del New Wave sino una banda que realmente pegó en su tiempo, pero que con el paso de los años, se fue quedando en la memoria nostálgica la generación X mientras los chavitos de los 90 se metían en la nueva ola del britpop.

El concierto empezó con “Decimal” y “Please Remain Seated”, dos temas de introducción que forman parte de English Electric. Son más bien homenajes retro-futuristas a una visión Kraftwerkieana de lo que sería el presente si las reaccionarias bandas de guitarra y batería no lo hubieran echado a perder. Cuando la banda por fin hizo acto de presencia, el Teatro les dio la bienvenida como se le da la bienvenida a un buen amigo que no has visto desde la preparatoria (asumiendo que han pasado varios años desde que estuviste en la prepa). A diferencia del Corona donde OMD se presentó nada más con Humphreys y McCluskey, esta vez fueron acompañados por la banda completa. La incorporación de una batería y otro teclado en vivo le da más golpe al desempeño del grupo, algo que se aprecia mucho mejor en un lugar cerrado como el Teatro, en contraste a un foro al aire libre.

Por si quedaban dudas, con “Metroland” McCluskey demostró que 1) todavía puede cantar y 2) todavía puede moverse. Con esos pasos de baile, parecía que Andy disparaba rayos eléctricos de sus brazos, pero eso no quiere decir que bailaba como si estuviera siendo electrocutado. Hay otros artistas que tienen ese estilo perfeccionado. Quizás sea un poco “ridículo” (como se escuchó decir a un asistente), pero este hombre de 53 años tiene una presencia de escenario que muchas bandas jóvenes envidiarían.

A lo largo de su set, OMD estuvo variando entre sus nuevas y reciente canciones, y los grandes clásicos aclamados de sus primeros discos. Cuando se trata de bandas con historia como estos veteranos del synth pop, la gente por lo general sólo quiere escuchar las rolas viejas. Entonces -como era de esperarse- cuando OMD anunciaba una nueva pieza o una canción de History of Modern, mucha gente lo tomaba como señal para ir al baño o comprar bocadillos… o simplemente sentarse. Afortunadamente, esta banda tiene un amplio repertorio de favoritos, entonces nuestros amigos de edad media no tuvieron mucho tiempo para descansar las piernas.

La primera gran ovación de la noche llegó después de “If You Leave”, una balada que OMD compuso para el soundtrack de una película de Molly Ringwald. Al escuchar el tremendo aplauso de la audiencia, Humphreys y McCluskey se miraron entre ellos, con un gesto de apreciación por un público que por muchas décadas fue ignorado. Después tocaron “Souvenir”, una de las joyas del increíble Architecture & Morality. Esta canción no fue parte del setlist en el Corona y por fin tener la oportunidad de escucharla en vivo justificaba la horrible, horrible desvelada (un efecto secundario de estos conciertos entre semana).

Después de “Souvenir”, OMD tocó algunos de sus hits menores como “Sister Mary Says”, “Joan of Arc” y “Maid of Orleans” hasta que llegaron a “So in Love” donde McCluskey pudo presumir su rango vocal con las notas altas en el coro. La banda cerró con dos de temas de aquellas épocas no tan geniales cuando todas las canciones tenían que meter instrumentos de viento. Y bueno, los metales prenden a la gente, pero canciones como “Locomotion” y “Sailing on the Seven Seas” son de las que ya muestran su edad.

Sin embargo, OMD no podía dejarnos sin cerrar de manera espectacular con McCluskey destripando su bajo al ritmo de su canción más popular “Enola Gay”. Si alguna vez querías ver a miles de cuarentones y treintañeros realmente felices y bailando, ahí estaba el momento. El incómodo espacio reducido por el asiento asignado era lo único que nos prevenía de bailar como si estuviéramos disparando rayos eléctricos de nuestros brazos como McCluskey.

La banda dejó el escenario ante la euforia del público para tomar un descanso antes de salir al encore. Si algo se puede decir a favor de esta audiencia es que no son como los otros públicos consentidos y apáticos que tanto me toca ver, sabiendo que la banda tiene que salir a dar un encore. Aquí la gente no dejaba de gritar y aplaudir, rogando por su regreso, lo cual es muestra de un concierto divertido. La banda regresó a los pocos minutos, pasmada por el furor de la audiencia, y prometió regresar a México en el futuro.

Después de “Walking on the Milky Way”, la gente tuvo suficiente y pidió a gritos “Secret”. Acto seguido, la banda tocó “Secrets”. Después la gente gritó por “Electricity” y la banda tocó “Electricity”. Eran como Los Tigres del Norte del synth pop británico. “Electricity” es quizás su canción más punk, punk en el sentido experimental e independiente. Tiene una matiz siniestra y garage que las otras canciones carecen, como si la tuviéramos que escuchar en una bodega en lugar de este bonito teatro… pero divago. Al no saberse más clásicos, la banda le agradeció al público por última vez para abandonar el escenario y tomar el avión que los llevaría de regreso a Califonia y tocar para la ingrata chaviza de Coachella.

DURACIÓN: 1 hora y 40 minutos
RESEÑA: Shy ([email protected])
ENOLA: Gay jijiji

LA SEGUNDA OPINIÓN

Nuestro buen amigo y colaborador @hombregratis también estuvo presente en el concierto y nos dejó su reseña:

Esta semana se llevó a cabo en el DF lo que he denominado el Little Coachella South by Southwest Mexico City 2013. Es Liltle Coachella por todas las bandas de este festival que se presentaron en una semana en el DF y es South by Southwest porque tienes que ir peregrinando en diferentes foros de la ciudad. En esto nos hemos convertido. ¡Mencana! Stone Roses, Two Door Cinema Club (quien quiera que sean), Spiritualized, Foals y OMD. Cuando anunciaron el Coachella reloaded de dos fines de semana pensé que mamada. El punto de ir a un festival es que sea único e irrepetible. Solo hubo y habrá un Woodstock (quitando el del 1994). Si alguien te dice que fue a Woodstock no le vas a preguntar ¿Al primero o el segundo fin de semana?

Dos fines de semana de Coachella solo para hacer cochino dinero. ¿Pero a mí qué? Es como cuando renunció el Papa, no pude dormir toda la noche y a la mañana siguiente me di cuenta que no iba a afectar mi vida en lo más mínimo. Entonces si quieren hacer un Coachella cada fin de semana no tengo objeción. Al revés, tenemos que dar gracias al doble Coachella de poder ver tantos grupos durante esta semana.

Está de huevos para los organizadores de Coachella, en vez de tener a los grupos parados echando la hueva en LA (Los Ángeles no confundir con Las Águilas) los mandan para México. Se ahorran una lana ya que el promotor de acá le toca pagar el hotel, las comidas y darles para sus chuchulucos. Para el promotor de acá está bien también ya que sería mucho más caro traer a OMD desde Inglaterra. Es un Win-Win situation que le llaman.

Precios si quieres ir a todos los conciertos del Little Coachella South by Southwest Mexico City:

OMD $ 980 – Spiritualized $420 – Two Door Cinema Club $680 – Stone Roses $800 – Foals $480

Total: $3360 + 25% de cargos ticketmaster = $4,200

Coachella 3 días y millones de bandas cuesta 350USD ponle a $12 pesos por dólar = $4,200!! Brujo

Orquestral Manouvers in the Dark. ¿Qué clase de nombre es ese? Parecía que había competencia en la época para ponerse el nombre más rebuscado posible. Entre los finalistas podrían estar junto al Spandau Ballet y A flock of Seagulls.

Precopeo con mis estimados @MartinezRios y @cocosoyyo en el Bósforo. Una pequeña mezcalería muy cotorra a un par de cuadras en la esquina de Independencia y Luis Moya. Luego entramos a una máquina del tiempo, el Metropolitan de Art Decó de los 40’s para escuchar música de los 80’s tomando fotos con Aifons. Te das cuenta que es un concierto de adulto contemporáneo cuando encontrando a @bery_nice dice “La plática en la fila de las chelas es tipo ‘Si como ves, ahorita estoy trabajando en la Secretaria de ….. “

Todo listo para la segunda presentación de OMD en el DF. La primera fue en el Corona Capital del 2011. El problema es que un genio los puso a tocar a las 3:00 de la tarde. No llegué. La fiesta que se hubiera armado ese día si hubieran tocado terminando Portishead. Después de Portishead lo único que había en el Festival eran los Strokes, me aburro. Mejor me fui al metro antes de que lo cerraran.

Empezó el concierto 9:15 con un par de intros para aparecer finalmente y comenzar con “Metroland” una canción de su nuevo disco que salió la semana pasada. Siguieron con “Messages” y “Tesla Girls” par de rolones. La gente vuelta loca. Del disco anterior echaron “History of Modern (Parte 1)”. Eso era un rave, David Guetta se queda pendejo. Terminando el rave el tecladista nos llevó a una isla en el Caribe cantando “(Forever) Live and Die”. El bajista dice “Do you want to hear some Hollywood Music?” Era obvio que seguía “If You Leave” con la cual siempre recordaremos la peli “we” “Pretty in Pink” con la teenstar Molly Ringwald y un joven Jon Cryer el famosísimo Alan Harper de “Two and a Half Men.”

De nuevo el tecladista nos deleitó con su preciosa voz cantando “Souvenir”. El bajista dice al terminar “La siguiente canción es nueva pero les juro que está chida”. Yo corrí por cervezas. Regresé justo a mi favorita personal “Joan of Arc”.

Listen Joan of Arc all you got to do
Say the right words an I´ll be coming through
Hold you in my arms and take you right away.

Seguida de “Maid of Orleans”. Qué curioso que unos ingleses escribieran un par de temas inspirados en la santa heroína del pueblo francés. Continuó la colección de éxitos con “So in Love”. Lo que si le criticaría a OMD es que en esta y algunas de sus canciones que llevan saxofón no lo toquen en vivo. Siguió “Locomotion”, “Sailing on the Seven Seas” para terminar con el éxito #1 “Enola Gay”.

¿Cuántas veces has bailado esta canción en tu vida? Es un tema tan clásico que no puede faltar en el catálogo del DJ de boda promedio. Escucharla en vivo priceless si no tomamos en cuenta lo que me costó el boleto de la penúltima zona y las chelas.

Regresaron al encoré. Lo volviste hacer fiel público mexicano. Era evidente que no podían creer la respuesta de la gente. De nuevo demostramos que somos más británicos que los británicos. Y de nuevo en México un grupo tiene una de sus presentaciones más memorables 34 años después de haberse formado. Tocaron “Walking on the Milky Way” seguida de el éxito #2 “Secret”. Que impresión que música pop más fina. Espero que Paulina Rubio haya comprado boletos de primera fila para aprender algo. Cerraron con su primer sencillo “Electricity”. Prometieron regresar.