‘Si no quiere bailar contigo, respeta’: El mensaje que importa en el video de ‘Yo perreo sola’ de Bad Bunny

¿El reggaetón podría ser feminista? O bien, ¿podría incluir un mensaje que rechace la violencia contra la mujer? No es la respuesta inmediata y obvia. El género urbano, como se le conoce en el extranjero (es decir, fuera de América Latina), siempre se ha caracterizado por ser machista y tratar a la mujer como un objeto sexual, algo qué degradar. 

Entonces, ¿cómo podría comenzar a ser menos violento y hasta inclusivo? Hay una manera, pero no por eso deja de ser confusa, y la respuesta podría ser simple aunque no lo es. Las letras mismas. Si estas dejan de ver como un producto de consumo los genitales femeninos, quizá podríamos hablar de una apertura hacia discursos no feministas, pero tampoco machistas. 

“Yo perreo sola” es el primer intento. Esta canción forma parte del tracklist de YHLQSMDLG de Bad Bunny, su último disco de estudio salido a principios de marzo. Esta canción fue coescrita por el puertorriqueño junto a Génesis Ríos, mejor conocida como Nesi.

“Yo perreo sola” se distingue por asegurar que las mujeres deciden cuándo y con quién perrear, y por el momento, la protagonista no quiere hacerlo con nadie. En medios internacionales dicen que esta canción también es la más inclusiva de la música urbana por la línea “Los nenes y las nenas quieren con ella“. Es una mujer que todos y todas desean, pero que decide estar soltera y salir con alguien cuando ella quiere. 

¿Tiene algo feminista la canción? En el sentido más literal de la palabra, sí. El feminismo, en pocas palabras, se trata de mujeres libres, capaces de decir lo que sea sobre su cuerpo, su sociedad, su economía, su cultura, su lenguaje, su palabra, todo lo que la construya o se construya a su alrededor.

“Yo perreo sola” es lo más cercano a un esfuerzo de los reggaetoneros a cantar sobre una mujer independiente, no un cuerpo al cual follar. Pero aquí surge otra pregunta: ¿realmente las mujeres quieren (ni se diga necesitan) que canten sobre ellas? NO. Esas canciones las deberían estar cantando las mujeres, pero así se empieza: con los personajes más importantes de la industria, que son hombres con voces que son escuchadas por más escueto que sea su mensaje.

Ahora bien. La canción por sí misma no llamó tanto la atención como el video musical, el cual salió este viernes 27 de marzo. Está protagonizado por Bad Bunny y arranca con el cantante vestido de mujer: cuero rojo, apretado, botas altas con tacón considerable. Luego, el cantante sale con unas enormes prótesis de senos y el cabello largo, bailando sola.

Un drag como ya se veía venir desde hace rato por parte de Bad Bunny. Las uñas largas, pintadas y con forma de almendra. La ropa estilizada con un énfasis en las tendencias de moda no siempre femeninas, pero pensadas para este público. El video de “Caro” es él con un alter ego de mujer. Ahí lo vimos primero. 

Bad Bunny vestido de mujer es lo que más conversación causa. Pero acá va lo que realmente importa. Detrás del cantante, hay un mensaje: NI UNA MENOS. Y del otro lado: LAS MUJERES MANDAN. Y al final del video, la sentencia: SI NO QUIERE BAILAR CONTIGO, RESPETA, ELLA PERREA SOLA. 

El mensaje es importante. A lo mejor un poco confuso, incluso contradictorio. Pero el mensaje se revela en un momento determinante para la mujer latinoamericana, la cual se encontraba inmersa en una cultura de sometimiento, violencia y muerte. Y hablamos en pasado porque desde hace algunos años, las mujeres latinas han transformado su realidad a la par de que las están matando… De ahí el crudo “Ni una menos” que forma parte de las marchas, los discursos y el camino hacia la libertad de vivir como mujeres sin ser asesinadas por el hecho de serlo.

 

Y también es un momento determinante donde el reggaetón cobra especial importancia en varias formas. Primero por su relevancia internacional como el género más escuchado en todo el mundo. J Balvin y Bad Bunny son aquellos que el mundo conoce, que canta sus letras sin entenderlas. Pero acá si lo hacemos, y entendemos que “Yo perreo sola” y su video, es la pequeña puerta que abre un mundo más complejo, y más femenino. 

Como un género meramente machista, dominado por puros hombres que cantan sobre mamarle el culo a una mujer, y la poca hombría del sujeto (hombre) que no lo hace (por las razones que sean), esta canción se distingue y se debe poner especial atención. 

Y reiteramos. No es la música, ni el ritmo, ni el estilo lo que importan. Es el mensaje de que las mujeres deciden, no ellos, en algo tan simple como bailar por más vulgares que los movimientos puedan ser. Porque si una mujer decide perrear, no es una invitación para nadie ni para nada. Es un baile individual, y ya es momento de que quede claro que las manifestaciones del cuerpo son propias, son íntimas y se comparten con el consentimiento de la persona, no la autoridad cultural (ni musical) de nadie. 

El perreo no es de dos… 

Las redes sociales han aplaudido a Bad Bunny. “Menos hombres con masculinidad frágil y más hombres como bad bunny“, escriben. Pero que no se nos olvide que es un paso y que falta mucho. 

Y acá va la prueba. En el mismo disco YHLQSMDLG se encuentra “Safaera”. En ritmo, una canción clásica del reggaetón con la participación de Jowell & Randy y Ñengo Flow. Este track es bellacoso, vulgar, machista… como siempre se ha caracterizado el reggaetón desde los 90 cuando llegó a Puerto Rico, donde no nació pero sí encontró su esencia callejera y, es justo decirlo, de señalar a la mujer como objeto. “Hoy saliste puesta pa’ mí. Yo que pensaba que venía a dormir, no. Vino ready ya, puesta pa’ una cepillá’. Me chupa la lollipop, solita se arrodilla, hey. ¿Cómo te atreve’, mami, a venir sin panty?“.

Así que veamos en la canción y video de Bad Bunny un primer intento para hablar de la violencia hacia las mujeres que se lleva a la práctica desde el reggaetón, y también un mensaje para la comunidad LGBT de que un hombre, que se pensaba enteramente machista, encuentra un halo de apertura al travestirse.