¿Otro escándalo de Carlos Vela?

Carlos Vela, aquel futbolista que tantas glorias en el fútbol le dio a México en el 2005, no ha podido despuntar en Europa. Siempre cerca de los reflectores, pero no por sus acciones dentro de la cancha, el oriundo de Cancún ha fracasado en su intento por establecerse como jugador titular en la Premier League.

El fin de semana pasada, se jugó la FA Cup en tierras inglesas y su equipo, el West Bromwich, no vio actividad por estar eliminado. Aunado a ello, este sábado se enfrentan al Arsenal y como la carta del Bombardero ( así le apodan), pertenece a la escuadra londinense, no puede participar en el encuentro.

El buen Carlitos, dadas las circunstancias, decidió viajar a México para concentrarse con la selección sub-22, con miras a la Copa América Argentina 2011. ¡Wow! Es de reconocerse que sin estar obligado, haya hecho el viaje para conocer a sus nuevos compañeros en el tricolor.

Hasta aquí todo bien. El problema es que a Vela le gusta mucho la fiesta. Basta recordar el Yamilégate y una que otra ocasión en la que perdió las formas. Pues resulta que Carlos regresó a las andadas y el pasado 12 de marzo se le vio muy acaramelado de la conductora del programa Hit M3, Shanik Aspe.

No tiene nada de malo que le guste la pachanga. De hecho, nosotros somos los menos indicados para ponernos a juzgarlo por eso, pero sí debe tener un poco de tacto y sentido común. Vela está saliendo de una suspensión en la selección por seis meses por armar tremendo huateque después de un partido del Tri y tal parece que no escarmienta.

Es entendible que a su edad, guste de los antros y la vida nocturna, pero si vienes a trabajar, debes ser prudente y menos inocente. Igual puede reventarse en una fiesta casera con sus cuates y no exhibirse ante la mirada de los curiosos y uno que otro borracho, que va saliendo del antro.

Carlos debe entender que como futbolista, se convierte en ídolo de muchos niños y es admirado por uno que otro puberto, pero igual, tampoco se trata de crucificarlo.

Eso si, tendríamos que admirar que al mexicano se le dan las artistas y su pegue debe tener. ¡Ya lleva tres y esas son las que sabemos!