El día de ayer se cumplieron 30 años desde la publicación del boletín semanal de la CDC (Center of Control Disease) de Estados Unidos sobre un “extraño brote de neumonía asesina” que se estaba propagando entre los homosexuales; poco sabían que se trataba de la terrible pandemia que hoy conocemos como SIDA.

El 5 de junio de 1981 los médicos detectaron que los pacientes con esta neumonía estaban sufriendo una especie de cáncer en varias ciudades de Estados Unidos; y a finales de ese mismo año, 121 personas ya habían fallecido por la enfermedad.

Según una entrevista con el virólogo Rafael Najera de la BBC, al momento que se descubrió que no se trataba de una neumonía o cáncer, sino una enfermedad nunca antes vista, la gente tenía muy poca información sobre los los síntomas y las vías de contagio. Lamentablemente la enfermedad ya se había propagado en millones de personas. Pero esto no fue lo peor, la enfermedad reflejó una fuerte falta de solidaridad para los enfermos, convirtiéndose en una cacería de brujas para los homosexuales y junkies.

Hoy en día, se han detectado alrededor de 60 millones de casos y hasta 22 millones de muertes. Han pasado treinta años desde que el sexo desprotegido, las agujas compartidas y las transfusiones de sangre descuidadas se volvieran un peligro tan letal en nuestras vidas.

Afortunadamente, según Najera, para esta enfermedad se han desarrollado tratamientos y vacunas, muy poco eficientes, pero representan la posibilidad de una vacuna eficiente para prevenir el SIDA. En lo que la encuentran, recuerden, aunque ya se ha dicho mucho, sin globo no hay fiesta. Les presentamos a continuación algunas de las campañas que han hecho para combatir el contagio de la enfermedad.