A un año del Bicentenario

independencia

Se celebra el día de nuestra independencia, uno de los movimientos sociales más grandes de la historia, pero se ignoran otros, ocurridos también en México, en el México de hueso duro, en el México que luchaba por su autonomía y no era (todavía) un México sumergido en el éter del conformismo.

La guerra de los pasteles

La guerra de los pasteles fue un movimiento bélico-social entre México y Francia. La anarquía y el desorden en la política y la democracia, y en el aspecto demográfico, se miraba claramente en la inestable sociedad que, a falta de vigilancia, abusaba de la inmigración ilegal y el contrabando.
En 1821, el año de la consumación de independencia, los franceses, que profesaban la misma religión, pudieron instalarse en el país, dedicándose al comercio, la pequeña industria, la artesanía e ingresando en el ejército nacional.

“Declaraciones Provisionales” , fue un convenio que se hizo en 1827 que sentaban las bases para el futuro arreglo de las relaciones entre ambos países.

Se llamó la guerra de los pasteles por el reclamo de un repostero francés, que decía haber perdido 60,000 pesos en pasteles cuando fue saqueado durante un motín su negocio en Tacubaya. La milicia francesa entró en México demandando $60,000 pesos en indemnizaciones para cubrir las pérdidas de otros franceses que también habían sufrido pérdidas gracias a los tumultos de esos años.

La rebelión de los polkos

Se le llamó rebelión de los polkos porque muchos oficiales del general De la Peña Barragán bailaban polka.

“El 27 de febrero de 1847, el regimiento Independencia y los batallones Victoria, Bravos, Mina e Hidalgo, de la Guardia Nacional, se levantan contra el vicepresidente interino Valentin Gómez Farías.”

“El clero,los moderados y los conservadores –anota Benito Juárez– redoblaron sus trabajos para destruir la ley y para quitar de la Presidencia de la República a don Valentín Gómez Farías, a quien consideraban como jefe del Partido Liberal. En pocos días lograron realizar sus deseos sublevando una parte de la guarnición de la plaza […]”

“Combatidos por el general Leandro Valle, los polkos levantaron barricadas desde el convento de La Profesa (Madero e Isabel la Católica) hasta la calzada de San Cosme. Las escaramusas se prolongaron hasta marzo.

El regimiento Independencia participó en la defensa del Convento de Churubusco, el 20 de agosto de 1847.”

La primera huelga, en plena guerra civil

¿La causa?

Los obreros exigían recibir su pago en oro, pues, durante la Revolución, el papel moneda perdía valor rápidamente. La huelga fue encabezada y dirigida por la Casa del Obrero Mundial y la Federación de Sindicatos del Distrito Federal. Una gran cantidad de los servicios públicos y de producción se interrumpieron. La participación de los obreros electricistas hizo que la huelga pudiera dejar sin luz a la ciudad por unos cuantos días. Los resultados de la huelga dieron el arresto de los manifestantes y pena de muerte a todo el que fuera huelguista.Esta vez fue un final feliz, pues terminada la huelga los líderes fueron absueltos y poco tiempo después la petición del salario en oro se cumplió.

Lo que salta de estos movimientos es la fuerza del pueblo y su inconformidad. La decisión de cambiar lo que no está cambiando desde adentro. La rebeldía, pues, en favor de la mejora. O el intento del cambio.

No cabe duda que en la historia México ha sido un país fuerte, un país entregado, pero ahora estamos sumergidos en un “pues-ya-qué” que nos está dando en la torre, dejamos que nos pasen por encima, que hagan su santa voluntad y nadie (si acaso dos o tres) dice nada. Habría que releer la historia de México y pensar si debemos tomar partido o seguir viendo los toros desde la barrera.

A casi 200 años de la independencia, de eso que nos separa de otros, de nuestra autonomía, estamos más fregados que nunca.