Roman Abramovich, propietario del Chelsea, decidió contratar a los Red Hot Chili Peppers para que ‘amenicen’ su fiesta de Año Nuevo. Sin duda, este señor sabe consentirse, y no tiene reparo en darse sus lujitos de vez en cuando.

Y es que será un fiestón. Tendrá lugar en la paradisiaca isla caribeña de San Bartolomé, en donde el multimillonario tiene una finca. Se tienen contemplados 300 invitados.

Se cuenta que el evento es tan exclusivo, que el año pasado estrellas de la talla de Salma Hayek o George Lucas sólo pudieron saber si estaban en la lista de invitados hasta que llegaron a la isla.

Comentan que (como si fuera antro de Polanco) hay una chica sentada en el puerto de la isla, con una computadora portátil en su escritorio, hasta donde llegan los yates con los invitados. Ahí les informa si su nombre aparece o no en la lista.

¡Ya ni en el Disco Beach de Acapulco se ponen tan payasos!

¿Cómo ven está humilde reunioncita de Abramovich? A ver si para el sexto aniversario de Sopitas.com organizamos algo así.