La crisis en Ecuador va de mal en peor, y las cosas podrían volver a complicarse en las próximas horas luego del anuncio sobre la situación de los manifestantes detenidos ayer. Y es que la Fiscalía General del Estado informó que todos ellos serán acusados de terrorismo. No, no leíste mal… ¡terrorismo! Lo que implica posibles penas de hasta 13 años en prisión.


En el comunicado emitido por el organismo ecuatoriano se puede leer que la Fiscalía “actuará de manera implacable conforme a lo que establece el artículo 366“. Dicho artículo estipula lo que para el Estado es un acto de terrorismo, y ahí se incluye la posible de entre 10 y 13 años de cárcel por mantener en “estado de terror a la población o a un sector de ella”.

Los manifestantes detenidos habrían participado en los disturbios que se registraron en las instalaciones de la Contraloria General del Estado, disturbios que terminaron en incendios y saqueos dentro del mencionado inmueble. En total fueron detenidas 34 personas, entre las que se encuentran 2 mujeres y 4 adolescentes, según la información emitida por la propia Fiscalía.

¡Acusados de terrorismo! Manifestantes detenidos en Ecuador

Foto: Twitter

Es importante señalar que la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE), grupo que lidera los movimientos sociales en el país, se deslindó de los detenidos y de la responsabilidad por lo sucedido en las instalaciones de la Contraloria. El número de manifestantes detenidos hasta el momento supera los 1,100 detenidos,  según la información de RT.

Es importante mencionarlo porque en estos momentos se está dando por fin la mesa de diálogo entre el mencionado grupo indígena con el presidente Lenin Moreno, pero es probable que el tema de los manifestantes detenidos no se ha tocado luego de que la CONAIE se deslindó de ellos.

Foto: Eduardo Maquilon/Agencia Press South/Getty Images

 

¿Merecen los manifestantes detenidos ser acusados de terrorismo? La justicia de ese país será la que determine su situación. En redes sociales las opiniones se dividen, cosa que resulta común en medio de una crisis social y política como la que se vive en Ecuador.