Tal vez ya no sorprenden los exabruptos de Donald Trump, tanto en Twitter como en el mundo real. Quizá es que ya nos acostumbramos a ver al presidente del que todavía es el país más fuerte del mundo “dictar” “política” “pública” desde la comodidad de sus dedos flamígeros en la red social de los 140 caracteres.

Lo cierto es que ha sido una estrategia muy eficaz para que, tanto frente a medios de comunicación como de ciudadanos (gringos y del mundo por igual), establezca la agenda de deliberación pública o por lo menos dictamine cuáles serán los ciclos noticiosos a su alrededor. Será acaso que está demasiado acostumbrado al star system televisivo y la manera en que tabloides de espectáculos funcionan. Se entiende, pues, que quiera mover las cosas desde declaraciones aisladas (un poco como funcionan las revistas de chismes que, a raíz de una opinión que no ocupa contexto, se pueda extrapolar una “noticia”).

No es fortuito que Trump quiera imponer agenda desde su Twitter. En el mundo “real” no logra tener la contundencia que pretende desde la red social al hablar. Apenas ayer, su improvisación, en una conferencia de prensa que era sobre infraestructura y construcción, acabó en un zafarrancho en el que hasta cierto punto se puede leer la tolerancia (sino es que simpatía) del presidente gringo a grupos extremistas de derecha supremacista.

Y esta mañana no ha sido muy distinto, pues desde muy temprano se soltó contra una de las empresas más rentables actualmente: Amazon de Jeff Bezos, uno de los billonarios más públicos norteamericanos.

“Amazon le está haciendo mucho daño a los vendedores que pagan impuestos. Pueblos, ciudades, estados en todo Estados Unidos están saliendo dañados. ¡Muchos empleos están siendo perdidos!” espetó con sus dedotes hoy en la mañana el presidente naranja.

Consecuencias de sus tuits

Como siempre con este tipo de comentarios, las consecuencias en el mundo real no se hacen esperar. “Tras los comentarios de Trump, las acciones de Amazon cayeron un 0,5%, hasta los 978 dólares”, informa el periódico español El país. Esta pérdida se estima en unos 5.7 millardos de dólares, algo monumental para haber sido desprendida de un solo tuitazo.

Cabe destacar, además, que no es la primera vez que Trump se lanza contra Amazon y Bezos en Twitter.

Ya se le ha hecho costumbre al presidente Trump atacar a sus adversarios desde Twitter. Lo que no deja de parecer sospechoso de su desplante de hoy es saber que Bezos no sólo es dueño de Amazon, sino de The Washington Post, el periódico que cambió su eslogan a “Democracy Dies in Darkness” el mismo día que Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos.