Este nuevo pleito está medio religioso: el Mesías de la izquierda —¿izquierda?—  contra el Santo Patrono de los tecnócratas. En su conferencia mañanera de este miércoles, 31 de julio, AMLO aseguró que, en sus épocas de secretario de Hacienda, Agustín Carstens lograba aprobar el presupuesto gracias a que repartía moches.

“Les voy a contar algo de Carstens. Cuando era secretario de Hacienda y sacaba, creo que ya lo dije una vez, sacaba la aprobación de los presupuestos por unanimidad. Todo el tiempo que estuvo, por unanimidad le aprobaban su presupuesto. ¿Cómo le hacia? Era un mago (risa sarcástica). Pues repartía, ahí empezó lo de las partidas de moches”, dijo el presidente esta mañana en su homilía diaria.

Eso sí, en su amable recuerdito, AMLO acusó a Carstens de ser el padre fundador de los moches en la política mexicana. “Y luego ya se generalizó, se volvió práctica cotidiana. Degeneró (…) pero con todas las facciones”, agregó el Presidente.

Curiosamente, esta es la segunda vez en la misma semana que AMLO habla sobre Carstens, aunque sí es la primera en que lo acusa al micrófono de corrupción… la otra había sido bastante amable.

Este lunes, se publicó una entrevista del pejidente con Bloomberg en la que le echaba porras al famoso economista mexicano para que se anime a dirigir el Fondo Monetario Internacional (FMI) con todo y que no comparten posturas ideológicas. “Sí me gustaría, siempre apoyaría a un mexicano si es un especialista en la materia (…) Yo lo respeto. Es un profesional de la economía y sobre todo es mexicano”, mencionó AMLO refiriéndose a quien hoy acusa de corrupto. ¿Quién lo entiende?