Para muchos, en el universo existen fuerzas u cosas que no tienen una explicación científica, las cuales nos hacen creer en supersticiones. Es por esa razón que existen personas que no pueden ver un gato negro sin asustarse, o prefieren morir atropellados antes que pasar por debajo de una escalera. Y todo parece indicar que el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, pertenece a ese grupo, pues declaró que mandó a hacerle una limpia a la silla presidencial antes de usarla. ¡Más vale prevenir!

Este sábado 16 de febrero, durante su segundo día de trabajo en Tamazula, Durango, el mandatario afirmó a los presentes que le mandó a hacer una limpia a la silla presidencial ya que, según las creencias del caudillo del Sur, Emiliano Zapata, ésta estaba embrujada. AMLO contó que cuando Zapata llegó al Palacio Nacional y le ofrecieron la silla presidencial, él rechazó sentarse en ella por esa razón, y como obvio no iba a correr un riesgo taaaan grande, mejor la mandó a que le quitaran los espíritus chocarreros. Obrador además presumió que en su escritorio tiene la foto del presidente de México, Guadalupe Victoria.

Después, metiéndole más seriedad al asunto, el mandatario se refirió que al combatir actos de corrupción y el robo de combustible, su gobierno ha ahorrado cerca de  65 mil millones de pesos. Además, prometió concluir los 20 kilómetros que faltan de la carretera para comunicar por la Sierra a Sinaloa, Chihuahua y Durango; sólo falta el tramo de Tamazula a Canelas.

En el tema de las estancias infantiles, AMLO dijo que aunque el asunto se ha salido un poco de control seguirá firme con su decisión de entregar los apoyos económicos directamente a los familiares de los niños. Asimismo, Obrador mencionó que si hay atención a los sectores sociales más vulnerables se va a serenar a Durango y al resto del país, pues atender primero a los más necesitados y darles bienestar provocará que la delincuencia disminuya, pues recalcó que “la gente se cansa de tanta pinche transa”.