Como dirían en redes “guarden este tuit” o el video de la conferencia. Después de que la Cámara de Diputados diera luz verde a la reforma para la revocación de mandato y consultas populares y que la oposición señalara que se trataba de un truco para poner sobre la mesa una supuesta reelección de ya sabes quién; AMLO aseguró que no se reelegirá y como prueba firmará un compromiso público.

Esto lo dijo en la conferencia mañanera de este viernes 15 de marzo: “Escuché el planteamiento que hicieron legisladores hablando de que era un ensayo de reelección… el lunes voy a poner aquí un compromiso de que no voy a reelegirme, como muestra de honestidad.

Sufragio efectivo no reelección

“Estoy de acuerdo con la máxima del sufragio efectivo no reelección, que soy maderista, que es uno de los hombres que más admiro, que como se le ha denominado así le llamo, el apóstol de la democracia”, declaró Obrador al atacar la permanencia en el poder como sucedió con Porfirio Díaz o… el PRI.

“No soy un ambicioso vulgar”, dijo y prometió que en 2024 terminara su mandato.

La revocación de mandato y consultas populares 

En el pleno de la Cámara de Diputados se aprobó la iniciativa para modificar los artículos 53, 36, 41, 73, 99, 116 y 122 de la Constitución mexicana para darle entrada a la revocación de mandato —que es el procedimiento por el que las mexicanas y los mexicanos pueden destituir a un funcionario mediante una votación—.

Y entre los puntos que se discutieron, aprobaron y se enviaron al Senado están:

El establecimiento del derecho y obligación de los ciudadanos para votar en las consultas sobre la revocación —bajo el entendido de que se trata de un medio de “control constitucional” de participación ciudadana, para quitar a los funcionarios cuando lo demanden y haya al menos transcurrido la mitad de su gestión—.

La revocación podrá ser convocada por el Congreso a petición del Presidente, o por el 33 por ciento de cualquiera de las Cámaras o el equivalente al 3% de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores, en la demarcación territorial que corresponda.

El INE recibirá las solicitudes de revocación y organizará las consultas ciudadanas —casi casi como en una elección—.

El resultado de la consulta de la revocación será vinculatorio, cuando participe un tercio de la ciudadanía inscrita en la lista nominal del INE.

Pero, ¿qué dice la oposición?

Esta semana, antes de que se votara la reforma, diputados del PAN y Movimiento Ciudadano señalaron que esta propuesta tenía sus riesgos y que, finalmente, servía para beneficiar a Morena.

¿Por qué?

En un principio, Matha Tagle, diputada de MC (Movimiento Ciudadano) explicó que se trata de una reforma que beneficia a Morena. Primero, porque la propuesta apuntaba a la realización de esta consulta en las elecciones de julio de 2021 —cuando se renueve la Cámara de Diputados y Senadores—.

La figura de AMLO podría incidir para que, en medio de la consulta, el electorado vote por Morena y, además de todo, dé pie al apoyo electoral desde Presidencia. Por esta razón, Tagle puso el acento en que la consulta tendría que ser realizada el 1 de diciembre de 2021, cuando AMLO cumpla tres años en la Presidencia.

Sin embargo, de acuerdo con lo que se aprobó, este tipo de consultas no se realizarán el mismo día que una jornada electoral —es decir, votación—. Pero eso sí, el Congreso cuenta con la facultad para establecer la fecha para llevarla a cabo y sólo si se arma la votación para diputados federales.

Y —ojo aquí— según la diputada de MC, no se trata de una verdadera consulta ciudadana pues AMLO tendría la capacidad para llamar a la revocación.

Mientras, el PRI se fue más allá y justo en la votación de la reforma acusó que Morena busca la reelección del presidente, ya que sí hay un resultado positivo podría legitimar su poder otros seis años —¿como el tricolor lo hizo por más de 80 años?—.

**Foto de portada: Presidencia.