El día de ayer —tras el macrosimulacro y la conmemoración de las víctimas de los sismos de 1985 y 2017—, Mariana Moguel Robles, hija de la exfuncionaria de gobierno Rosario Robles, leyó una carta ante medios de comunicación, en la cual Chayito le pedía a AMLO un “juicio justo”, pues el poder judicial y la SFP se estaban pasando de lanza con su caso. En la conferencia mañanera realizada en Mérida, Yucatán, AMLO respondió que no, no se trata de una venganza.

Así lo dijo: “Nosotros no tenemos intención de perjudicar a nadie, no es mi fuerte la venganza”, después de aplicar su ya tradicional frase, Andrés Manuel López Obrador explicó que no su gobierno no puede interceder en los procesos jurídicos y negó que el movimiento de la Secretaría de la Función Pública (SFP) no fue con dolo.

¿Hay saña?

O, ¿se trata de una confabulación? “¿Confabulación?, ¡no! A nadie se le persigue, a nadie se le fabrican delitos. Eso ya pasó a la historia”, dijo el presidente al ser cuestionado por un reportero en la mañanera. En los dichos de AMLO, ya existe el “basurero de la historia” y ahí están las viejas prácticas para eliminar políticamente a los adversarios del gobierno, según el mandatario.

Con respecto a la actuación de la SFP, López Obrador señaló que aunque sea una dependencia del gobierno Federal, el organismo es autónomo —al igual que la Fiscalía General de la República (FGR):

“Ahora lo que era la Procuraduría es la Fiscalía y el responsable, el Fiscal es autónomo, tiene independencia, no depende del presidente y también en este caso hay injerencia del Poder Judicial que obviamente es un poder autónomo e independiente“. O sea, nada de “saña” como acusó Rosario Robles.

Para quienes no pusieron mucha atención a las demandas de Rosario Robles, tras la decisión de la SFP de inhabilitarla por diez años en cualquier cargo público, Chayito escribió una carta en la que cuestionaba a AMLO los procedimientos de la justicia mexicana.

De acuerdo con la SFP, la sanción se aplicó por la falta de veracidad en la declaración patrimonial de Robles. Sin embargo, su defensa apuntó que sólo se trataba de una cuenta con tres mil pesos y que había sido abierta en 2008.

Las cosas para la extitular de Sedesol (Secretaría de Desarrollo Social) son complejas, pues la exfuncionaria de EPN se encuentra en prisión preventiva justificada, en el Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla, mientras la FGR avanza para integrar las pruebas de su caso y comprobar que Robles cayó en omisión por el desvío de recursos en dependencias federales —o lo que mejor conocemos como “La Estafa Maestra”, investigación realizada por el equipo de periodistas de Animal Político.

Rosario Robles sabía del desvío de dinero y se hizo 'de la vista gorda': FGR

Foto: Cuartoscuro