En enero pasado, el exgobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo, fue enviado a su casa para que siguiera su proceso penal en arresto domiciliario. Tres Doritos después... el exfuncionario fue absuelto por el delito de peculado. Es decir, Granier logró su libertad, de acuerdo con el gobernador de este estado, Adán Augusto López.

La información ha sido manejada por medios de comunicación locales, al dar a conocer que un juez federal canceló la acusación que había en contra de Andrés Granier, por defraudación fiscal —por un monto de dos millones 156 mil 489 pesos, ya que las autoridades no encontraron las pruebas suficientes para continuar el proceso contra el priista.

Vale recordar que Granier Melo enfrentaba una sentencia por peculado —con una pena de 10 años, 10 meses y 15 días de prisión. Además, el exgobernador también había cargado con cinco acusaciones en su contra —tres federales, por defraudación fiscal, y dos del fuero común, por peculado— desde hace tiempo.

Andrés Granier Melo

Gobernador de Tabasco entre 2007 y 2012, bajo la bandera del PRI (Partido Revolucionario Institucional), Andrés Granier enfrentó distintos señalamientos por corrupción. Sólo basta recordar el momento en que su gestión terminó, pues el priista fue acusado por la crisis en el Sistema Estatal de Salud —en un momento en que los hospitales públicos se quedaron sin recursos, medicamentos, materiales quirúrgicos y servicios.

Ante los hechos, Granier aplicó la Javidú y dos días antes de que concluyera su mandato, se dio a la fuga y NO se presentó a la transición del poder, con Arturo Núñez Jiménez. Antes de su condena por peculado —en 2018—, el exgobernador también fue acusado por el lavado de 35 millones de pesos. Sin embargo, el Tribunal Federal resolvió que la entonces PGR (Procuraduría General de la República) no demostró que los recursos de Granier procedieran del erario.

Cuatro años después, pero por otro cargo, Andrés Granier la libró.

**Foto de portada: Cuartoscuro.