El jurado reconoció la «hondura y brillantez» con la que el escritor español ha narrado fragmentos relevantes de la historia de España, episodios importantes del mundo y sus propias experiencias personales.

El premio se entrega 13 años después de que ningún autor en  lengua española lo hubiera recibido, luego del guatemalteco Augusto Monterroso. De este modo es así como resalta la importancia  del escritor español  (nacido en Úbeda en 1956) Antonio Muñoz Molina, al cual le fue concedido el galardón debido a su trayectoria literaria en la que asume «su condición de intelectual comprometido con su tiempo».

El escritor era el favorito para el premio junto con el irlandés John Banville y el japonés Haruki Murakami.

El premio consta de 50 mil euros (65 mil dólares) y una escultura de la creación del maestro de las artes plásticas español Joan Miró, misma que recogerá el galardonado en octubre en la tradicional ceremonia de entrega en el teatro Campoamor de Oviedo.

Este es el quinto de los ocho Premios Príncipe de Asturias en decidirse, los anteriores fueron el de Artes (Michael Haneke), el de las Ciencias Sociales (Saskia Sassen), el de Comunicación y Humanidades (Annie Leibovitz) y el de Investigación Científica y Técnica que se llevaron los descubridores del Bosón de Higgs.

El autor ha desarrollado la novela, el relato y el ensayo, algunos de su libros son:

Beatus Ille, Seix Barral, 1986 (Primer novela)

Sefarad, Alfaguara, 2001 (por la que recibió controvertidamente el Premio Jerusalén)

Córdoba de los Omeyas, Planeta, 1991 (ensayo)

Todo lo que era sólido, Seix Barral, 2013 (uno de sus últimos ensayos)

Muñoz Molina

****Vía La Jornada, el País