Apología de un hombre de acero

aleqm5gxd15opiy664kgnpgtzwou-q-ifg

Desde que inició su lucha contra el narco, Jaime Rodríguez Calderón, edil del municipio de García, en Monterrey, se ha mostrado incorruptible

, aún cuando ya han atentado contra él, su familia y ha sido presa de las amenazas del narco…

En días pasados, ese mismo hombre imbatible se encontraba con su hija en el porche, cuando vio vehículos extraños afuera de su casa… chan, chan, chan.

Uno de los guardias se acercó a hablar con las personas que iban en las camionetas, mientras otro se acercaba asustado al alcalde y le pedía que se metiera a casa. Inmediatamente después, Rodríguez Calderón, alias el hombre sin miedo dos, intentó comunicarse con el general brigadier Juan Arturo Esparza… pero cuál sería su sorpresa: el titular de la Seguridad Municipal fue ejecutado minutos antes cuando se encontraba camino a casa del edil.

¿Cuál fue el mensaje que le entregaron a Rodríguez Calderón?… “Que me alineara… que venían a verme… y que me alineara”. ¿Y cuál es la respuesta de Don Jaime Rodríguez Calderón, alias el Terminador del Norte?

“ Habrá limpia… solamente se quedará aquel que me dé confianza a mí, vamos hacer un consejo ciudadano en García que va a estar integrado por los presidentes de las colonias y jueces auxiliares que van a reforzar y validar estos exámenes y nos vamos a tomar el tiempo que sea necesario”. “He llegado a un acuerdo con el Gobernador para que la Secretaría de Seguridad siga patrullando la ciudad, que se siga contando con la colaboración del Ejército para que la ciudad esté tranquila”. “No confió en la policía, vamos a limpiar nuestro cuerpo policiaco, aunque no tengamos los recursos vamos a conseguirlos y preferimos invertir en liquidar a aquel policía que quiera irse”, indicó.

Hay que ver en dónde termina la historia de Rodríguez García y si todo es como lo pintan… preocupante que los gobernantes tengan que exceder sus atribuciones para garantizar la seguridad del pueblo, preocupante tambien responder a la violencia con violencia… ¿será que no hay otro camino?