Lo que necesitas saber:
El tope quedó fijado en máximo el 50% del salario de la presidenta, es decir, 70 mil pesos mensuales
Las llamadas ‘pensiones doradas’ tendrán un tope muy pronto, pues ya se aprobó en el Senado la reforma para reducir las jubilaciones en entidades públicas como CFE, Luz y Fuerza del Centro, Banobras, Nacional Financiera y hasta Pemex.
Se trata de una reforma propuesta por Claudia Sheinbaum, donde a diferencia de la reforma electoral, la oposición sí se puso de su lado y va camino a ser una realidad.
Senado aprueba recortar las famosas ‘pensiones doradas’
Y es que de plano el Senado aprobó por unanimidad el asunto, por lo que ahora pasará a la Cámara de Diputados, donde se espera que también pase de volada.
Esta reforma modifica el artículo 127 de la Constitución, para que las pensiones y jubilaciones de exfuncionarios de entidades públicas —como las antes mencionadas— tengan un tope equivalente al 50% del salario mensual de la presidenta. Eso implica quedar en máximo 70 mil pesos mensuales (ah caray, sí deja eso de ser funcionario público, ¿no?).
“Pensiones justas y sostenibles: Se evitarán privilegios económicos y se liberarán recursos públicos para atender necesidades prioritarias de la población”, presumió el Senado en su cuenta de X.
Usarán el dinero para programas sociales
¿A dónde irá a parar todo el dinero que ya no se entregará en pensiones y jubilaciones? Pues como ya leíste en el subtítulo, la idea es destinarlo a fortalecer programas sociales ya existentes o impulsar nuevos.
La propia Claudia Sheinbaum dijo al hacer la propuesta de reforma que hay pensiones que llegan a los 200 mil pesos, incluso por ahí hay quien se embolsa hasta un millón de pesos cada mes.
Según sus cálculos, se alcanzará un ahorro de hasta 5 mil millones de pesos anuales (aaaaaaasu), ya que entre 3 mil y 5 mil exfuncionarios de esa clase de empresas estatales reciben una pensión superior al salario de la presidenta de México.
El único prietito en el arroz de todo esto, y que ha sido bastante señalado, es que la reforma excluye las pensiones y jubilaciones de exfuncionarios de las Fuerzas Armadas.
