Cinco activistas defensores de los derechos de la comunidad LGBTTTI fueron detenidos en Rusia el pasado jueves 11 de mayo mientras intentaban presentar una petición firmada por dos millones de personas— en la que se exigía investigar la tortura y persecución de personas homosexuales en Chechenia. Los activistas se encontraron afuera de una estación cercana al centro de Moscú y planeaban entregar cajas repletas de firmas a la oficina del fiscal general. Casi inmediatamente, aseguró una de las activistas, la policía los acusó de llevar a cabo una protesta sin permiso y detuvo a los manifestantes. De acuerdo con la organización Open Russia, a los cinco defensores de derechos detenidos se les impusieron sanciones administrativas por sostener un evento público sin permiso y fueron liberados ese mismo día. 

La plataforma Avaaz, que ayudó a circular la petición para investigar la “limpia” en Chechenia, consideró que las detenciones de ayer son un intento desesperado de Rusia para intimidar a las personas que defienden los derechos de la comunidad gay. Avaaz también sentenció que el lamentable episodio de ayer no hará sino atraer más atención a los horrores de la purga chechena. Amnistía Internacional indicó que a los activistas se les tendría que haber permitido entregar su petición al fiscal general y, este a su vez, debería investigar los crímenes registrados en Chechenia. El pasado jueves 13 de abril The Guardian publicó un reportaje que denunciaba la persecución en contra de las personas homosexuales en la república ultraconservadora de Chechenia.

De acuerdo con la investigación, un centenar de gays se encontraban presos en la cárcel y eran víctimas de tortura. La situación es tal, que las condiciones de las prisiones chechenas han sido consideradas, incluso, como campos de concentración modernos. Ramzan Kadyrov, presidente de Chechenia, le aseguró al mandatario rusos Vladimir Putin que las acusaciones sobre la purga contra hombres homosexuales en su país son totalmente falsas. Kadyrov indicó que sus investigadores no han encontrado indicios ni pruebas de que en su país suceda lo que la prensa internacional y los activistas locales están denunciando. “No hay gays en Chechenia. Si los hubiera, la policía no tendría que hacer nada. Sus parientes se ocuparían de enviarlos a un lugar sin retorno”, declaró el Kadyrov, militar y principal señalado por la persecución contra la comunidad gay en Chechenia.

Ramzan Kadyrov, presidente de Chechenia

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