Así se hacen los acuerdos: alcalde tabasqueño agarra a sillazos a regidores

Mientras Trump da cátedra de cómo ejercer el poder a base de puro tuitazo, en el terreno nacional nuestros gobernantes todavía administran a la “vieja escuela”. Quizás no es tan efectiva, pero sí igual de jocosa.

¿A quién no le molesta que, cuando se está hablando, el público ande más atento al celular? Pues a Jorge Armando Cano, flamante alcalde de Teapa, en Tabasco, sí. Eso o de plano no quería que regidores que lo han acusado de actos de corrupción grabaran una sesión de cabildo. El caso es que el buen Cano, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), pidió al equipo del Ayuntamiento despojarse de sus celulares… y como no pudo con su increíble poder de convencimiento, aplicó medidas un poco menos sutiles.

De acuerdo con Proceso, los sillazos que el alcalde aplicó a tres regidores fue sólo reflejo de un pleito que lleva rato. Los agredidos Ramón Pedrero Ramírez, Jorge Ramírez Mayo y Rafael Abner Balboa (también del PVEM) han denunciado en repetidas ocasiones que el alcalde se ha dedicado a saquear las arcas del municipio. ¿Pruebas? Fotos en las que se ve a Cano y su hijo apostando en Las Vegas.

“Antes de ser presidente municipal junto a mi familia y como empresario tuvimos la oportunidad, gracias a Dios, de ir de visita a diversas ciudades de nuestro México y del extranjero”, fue la contundente defensa del alcalde, quien alegó que las imágenes incriminatorias fueron tomadas antes de que tomara posesión de su cargo. Claro, el viaje lo pagó de su dinero.

Pero bueno, el agarrón acontecido ayer por la mañana supuestamente se debió a que los tres regidores se negaron a entregar sus celulares en una sesión del cabildo que debió ser pública, por lo que después de gritos, empujones y mentadas, se les aplicó la retórica del contacto, para después ser arrestados.

 En la versión del Ayuntamiento de Teapa, los regidores fueron los que primero arremetieron verbal y físicamente contra el alcalde y su familiar, la también regidora Delia María Cano. ¿Cuál nepotismo?

El caso parece que no pasó a mayores. Aunque sí requirió de la oportuna intervención del PVEM del Estado, el cual pidió al Consejo Político Estatal suspender los derechos políticos de Cano y del regidor Ramírez Mayo, uno de los implicados en la bronca cuasi de cantina. ¿Pues para qué se pelean, si bien que pueden (robar) gobernar juntos?