Juan Guaidó, Mike Pence, la comunidad internacional y hasta Chumel Torres le mentaron su jefa a Nicolás Maduro por, no sólo haber impedido la entrada de la ayuda humanitaria a Venezuela, sino haber tenido la poca de prenderle fuego… sin embargo, The New York Times, ha dado a conocer unas imágenes que librarían al mandatario venezolano de esa culpa.

En un video difundido por el diario estadounidense, se apunta que el fuego que hizo arder la muy necesitada ayuda para los paisanos de  miss Alicia Machado no fue obra de las fuerzas del malévolo pero carismático Nicolás Maduro… ¿fuego espontáneo, entonces? Pues no. Al parecer todo fue un error de un nada hábil manifestante que, por las prisas de darles un buen quemón a los efectivos de la Policía NAcional Bolivariana (PNB) que hacían frente al convoy de camiones con los que se transportaba los víveres, no hizo bien su bomba molotov y ésta de despanzurró a mitad de camino, haciendo que la mecha se fuera pa’l lado equivocado. Precisamente, a la carga de uno de los camiones.

Según The New York Times, el día en que el camión ardió, el gobierno de Colombia se encargó de difundir las imágenes de lo sucedido… incluso envió imágenes de las cámaras de videovigilancia del puente fronterizo a funcionarios de Estados Unidos y periodistas de varios medios. Obviamente, en el pack no estaba lo que ahora difunde el diario gringo. De hecho, The New York Times  indica que el video que se mostró en primera instancia fue editado para sólo ver a los efectivos de la PNB lanzando gases lacrimógenos a modo que la acción implicara que los del lado de Maduro… muy notoria la edición: al material le faltaba un periodo de 13 minutos.

Fue el 23 de febrero, un día después del megaconcierto celebrado en Cúcuta, Colombia, a favor de los venezolanos, cuando el llamado “presidente encargado” de Venezuela, Juan Guaidó encabezó… ehrr bueno: animó a un grupo de voluntarios a meter la ayuda humanitaria que Estados Unidos y países europeos enviaron. ¿Cómo? Pues a la “¡viva México!”… mejor dicho: a la “sí o sí”, sinónimo de que la situación iba a ponerse densa, ya que Maduro advirtió que no permitiría que nada proveniente de EEUU entraría a territorio venezolano.

 

Y los pronósticos no fallaron. El día señalado, las fuerzas de la república bolivariana se enfrentaron con opositores del sucesor de Chávez cuando se intentaba el ingreso de cuatro camiones repletos de la ayuda humanitaria, justo en el puente que sirve de conexión entre Colombia y Venezuela. Fue todo un desmother: piedras, palos, gases lacrimógenos… de todo hubo de ambos bandos y la cereza del pastel violento fue el incendio de uno de los camiones.

Frente a las llamas, los opositores de Maduro comenzaron a mandar las imágenes, acusando directamente a las fuerzas maduristas… y al igual que el fuego, la noticia empezó a correr en redes sociales. Y cómo no iba a ser… si era la demostración de cómo Maduro se pasa de lanza al impedir de una forma ruin que los venezolanos –que padecen hambre y falta de medicinas y utensilios de higiene– recibieran la tan urgente ayuda.

Luego de ver arder las cajas con toneladas de víveres para los venezolanos, las mentadas contra Maduro no se hicieron esperar… avivadas por las condenas oficiales de nada menos que el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence; su secretario de Estado, Mike Pompeo; el asesor de Seguridad de la Casa Blanca, Señor Morsa, digo, John Bolton; el senador Marco Rubio; la vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez y algunos medios gringos. “Confirmadísimo”…

Pues ni tanto.