Barack Obama y el Dalai Lama se reúnen a pesar de las protestas de China

Este fin de semana, el Dalai Lama estuvo de visita en la Casablanca, donde se reunió con Barack Obama. Esto, levantó las protestas airadas del gobierno chino que no reconoce al Dalai Lama como el líder del Tibet  e incluso reclama el territorio donde los tibetanos se asentaron para que sea parte de China.

Aun con los reclamos llegados desde Beijing, Washington da a conocer un mensaje clarísimo: ningún estado podrá imponer sus deseos sobre los intereses de los Estados Unidos.  Y es que las relaciones bilaterales entre las administraciones de Barack Obama y Hu Jintao, se han visto beneficiadas por diversas acciones. Hay que recordar que el Presidente norteamericano realizó una visita de estado al país asiático en noviembre del 2009 y ello suavizó una relación que se contrapone por los principios de democracia que imperan en un país y brillan por su ausencia en el otro.

En la reunión sostenida entre Obama y el Dalai Lama el sábado pasado,  el Presidente le reiteró al líder religioso todo su apoyo en la defensa de los derechos humanos, tema que para los chinos resulta álgido, pues en su territorio, dichos derechos son violados permanentemente.  En los últimos años, las relaciones entre el Tibet y China no han logrado suavizarse, sin embargo, los ataques han cesado, pues China se ha enfocado en su desarrollo y en mejorar su situación económica. Para ello, en la arena internacional, Hu Jintao y el Premier Wen Jiabao, se han visto en la necesidad de limitar su tendencia a imponer sus intereses y han tomado una vía que ha llevado al gigante asiático a tomar una posición de soft power.

Llama la atención que China hiciera un llamado de último minuto al gobierno estadounidense para que cancelase su reunión con el Dalai Lama, algo que definitivamente no cayó muy bien en Washington, pues ceder, significaría perder el statu quo ante un país que busca convertirse en la potencia mundial no sólo en lo económico, si no también en lo político y militar. Aun con la insistencia de Hu Jintao, el encuentro se desarrolló. Fueron 45 minutos en los que Obama y el Daila Lama se reunieron en el map Room de la Casablanca, donde el gobierno estadounidense reiteró su apoyo para la preservación de la religión en el Tibet, así como sus tradiciones culturales y lingüísticas; sin embargo, se dejó muy en claro que Estados Unidos no respalda la independencia tibetana.

El Dalai Lama vive en el exilio en la india desde 1959, pero según Beijing, puede regresar a China cuando lo deseé, siempre y cuando termine con sus actividades separatistas, reconozca al Tibet y a Taiwan como parte del estado chino.  Por esta razón, Estados Unidos sabe que no puede descuidar las relaciones internacionales con la República popular de China, pues este país es el principal prestamista de los norteamericanos. Por ello, el encuentro entre Barack Obama y el Dalai Lama se llevó a cabo en el Maps Room y no en el Despacho Oval, donde se recibe a los jefes de estado.

El encuentro se realizó en la víspera del inicio de una visita de estado de la Secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton al bastión industrial de Shenzhen. Los próximos días serán claves para los asuntos políticos y económicos entre Washington y Beijing . Mientras tanto, la reunión entre estos dos premios Nobel de la Paz se llevó de forma pacífica y ahora habrá que esperar para saber qué consecuencias traerá en  las relaciones de los dos hegemones de la actualidad.