Luego de que El Universal publicó una nota titulada “Abren puertas de Bellas Artes a líder de La Luz del Mundo”, algunos ya no ven tan lejana la opción de casarse en Palacio Nacional o armar el bautizo de sus bendiciones en el monumento a la Revolución… pero, ¿de verdad las autoridades violaron el frágil Estado laico o nomás es que nos hemos vuelto más gritones? Pues ahí ustedes decidan.

El asunto estuvo más o menos así. En información publicada ayer, El Universal acusó que, por primera vez en su historia, el Palacio de Bellas Artes sirvió de escenario para los festejos de un líder religioso: los 50 añitos del apóstol Naasén Joaquín García, cabeza de la iglesia de la Luz del Mundo.

Para tan celestial celebración, la Asociación de Profesionistas y Empresarios de México convocó a la feligresía a profanar el recinto cultural para presenciar la presentación de la ópera El Guardián del Espejo… pero en letras no tan chiquitas, se indicó que todo era en honor al mentado líder de la Luz del Mundo…

El Guardian en el Espejo, Bellas Artes

Foto: Aristegui Noticias

Total, la celebración se dio y corrieron los hashtags y videos en redes sociales… y claro, de inmediato las críticas contra las autoridades culturales del país, por permitir una celebración con tintes religiosos en las bellas instalaciones que alguna vez piso Juanga. ¡Válgame dios!

La versión del INBAL

Ante la quemadota con la banda, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) emitió un extenso comunicado para aclarar las cosas. En su boletín No. 666… digo, 689, las autoridades culturales rechazaron haber permitido actividades que vulneraran la institucionalidad de sus recintos. “El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) en ningún momento incumplió con la normativa vigente en el caso del concierto realizado el miércoles 15 de mayo en el Palacio de Bellas Artes”.

¿Tons? Bueno, quizás sí hubo por ahí algún líder religioso… y hasta el Palacio se llenó de feligreses, pero en lo que a ellos respecta, nomás se les pidió permiso (cof, con una buena paga, claro, cof) para realizar un acto cultural, como muchos que se celebran en el recinto (hasta Mijares incluido).

De acuerdo con el INBAL, el senador Rogelio Zamora Guzmán solicitó desde febrero pasado que le dieran chance de armar en Bellas Artes una presentación denominada El Guardián del Espejo, en la que participaría el Coro de la Asociación, la Orquesta Filarmónica de la Secretaría de la Marina, así como once cantantes de ópera… pero de ahí a que se le cantarían “Las Mañanitas” al líder de la Luz del Mundo, nada.

En fin, el punto es que el INBAL da a entender que se lo quisieron “chamaquear”: se checó el programa, se verificó la trayectoria de los participantes, se hicieron los ensayos (y se recibieron los $185,413.00 pesitos por el uso del recinto)… y listo, llegó el gran día y ahí fue cuando se les apareció el chamucho. Bueno, más bien el apóstol, al cual –según– de inmediato pararon en seco. “La pretensión de última hora de hacer un evento de tipo religioso no fue permitida, lo cual fue notificado al senador Rogelio Israel Zamora Guzmán y a la asociación, responsable de la actividad. Las redes sociales de la organización convocaron a sus seguidores en la explanada con la información de que habría un homenaje”, aclara el INBAL.

Las críticas

Pese a la aclaración del INBAL, las mentadas heréticas contra las autoridades no pararon. Sostenidas éstas con videos en las que se muestra cómo los seguidores de la Luz del Mundo se rinden ante su líder. Cabe señalar, que imágenes como las compartidas por la usuaria de Twitter, Enea Salgado, muestran precisamente lo que el INBAL señala: la pachanga celestial se realizó en la explanada del Palacio de Bellas Artes.

Fuera de que se hiciera o no la celebración del líder de la Luz del Mundo, las críticas también fueron encaminadas al hecho de que en el precioso evento asistieron representantes de la Cuarta Transformación. Por ejemplo, el presidente del Senado, Martí Batres; el también legislador, Sergio Mayer y hasta uno de los hombres más cercanos a Andrés Manuel López Obrador, Yáñez.

“Yo como espectador lo único que vi fue un concierto de la Orquesta Filarmónica de la Secretaría de Marina Armada de México, con los coros (…) me encantó el evento y en ningún momento escuché que se mencionara a un líder religioso, que se le hiciera un homenaje, que él subiera a dar unas palabras. De ninguna manera puedo decir que hubo un acto religioso”, aseguró el exGaribaldi, quien compartió en redes imágenes del evento.

En fin, parece que hasta ahí quedará el asunto, ya que así como no quiso soltar a los perros a los religiosos que se congregaron en la explanada de Bellas Artes (que parece que eso hubieran querido varios internautas), el INBAL tampoco muestra muchas ganas de emprender acciones legales contra los organizadores del espectáculo El Guardián del espejo, esto pese a que “se pretendió el uso de una infraestructura pública para fines ajenos a los que se había autorizado y que vulneran el carácter laico del Estado”. Pos ora sí que ya estaría de Dios: lo dejaron en “nos reservamos”…