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Exsacerdote francés admite haber abusado sexualmente de 4 o 5 niños en una semana

En diciembre de 2019, el papa Francisco abolió el secreto pontificio en casos de violencia sexual y abuso de menores por parte de sacerdotes, ante los cientos de casos registrados. Uno de ellos ha sido la historia de las víctimas del sacerdote francés Bernard Preynat, quien admitió haber abusado sexualmente de cuatro o cinco niños en una semana.

Preynat hizo esta declaración en la primera audiencia del caso, en una corte de Lyon, Francia. El sacerdote fue acusado de abuso sexual de decenas de niños entre las décadas 70 y 80 del siglo pasado. Sin embargo, este caso —como el de muchos otros— está acompañado por la omisión de la Iglesia Católica.

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El caso

De acuerdo con los reportes de medios franceses, el caso de Bernard Preynat está relacionado con la omisión de las autoridades eclesiásticas—que supieron de las acciones del sacerdote sin tomar cartas en el asunto. Y va de nuevo, por esta historia, la figura más importante de la Iglesia Católica francesa ha caído.

Se trata del cardenal Philippe Barbarin, quien fue sentenciado a seis meses de cárcel con exención de pena por NO denunciar al cura que estaba bajo su mando —es decir, el sacerdote Bernard Preynat.

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En la audiencia, llevada a cabo este 14 de enero, se escucharon los testimonios de las víctimas de Preynart. Entre ellos el de François Devaux, presidente de Palabra Liberada, una asociación de víctimas de pederastia. El testimonio de François Devaux acusó que el cura abusó sexualmente de él en la década de los 90 —cuando se supone que Preynat colaboraba con el grupo de scouts Lyon-Saint-Luc.

Ante los señalamientos, Preynart no se defendió, ni se declaró inocente. Al contrario, admitió haber abusado sexualmente de los menores de edad, pero lanzando el siguiente argumento:

“En la época, no me daba cuenta de la gravedad de mis actos, sabía que estaban prohibidos, que eran condenables, pero no pensaba en las consecuencias que pudieran tener sobre mis víctimas. Lo hacía sin violencia, para mí eran gestos de ternura en los que, evidentemente, hallaba un cierto placer”.

De acuerdo con El País, el sacerdote de 74 años podría ser sentenciado a 10 años de prisión. Además de que en 2019 fue expulsado de la Iglesia Católica por el delito de pederastia. Sin embargo, aún falta que comience el juicio en su contra para que se revelen más casos y la manera en que la iglesia francesa intercedió por él.