Si tu marido es Donald Trump es porque alguna decisión extraña tomaste durante tu juventud —o tienes un trauma escondido con las papitas de sabor a queso—, pero la noticia de este lunes no es que Melania siga casada con el presidente de Estados Unidos, sino una controvertida fotografía que protagonizó la primera dama gabacha junto a Justin Trudeau, el primer ministro de Canadá.

Seguro la vieron. La que parecía un besito de saludo y terminaba como telenovela: Melania estaba dispuesta a dejarlo todo, Trump miraba cabizbajo y Trudeau solamente sonreía.

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Foto: Carlos Barria / Reuters

Entre lo cotorro de la foto y las ganas mundiales de molestar al presidente gabacho, todo el mundo se trepó al tren. Apenas se hizo pública la imagen, el hashtag #MelaniaLovesTrudeau se hizo Trending Topic en Twitter y miles de usuarios en redes sociales se la enviaron a la cuenta oficial de Donald Trump.

También sirvió para recordar que Melania no es la única persona con el apellido Trump que ha quedado maravillada con la gracia del primer ministro canadiense.

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Ivanka Trump y Justin Trudeau // Foto: Saul Loeb/AFP/Getty Images

Sin embargo, la realidad está un poquito más alejada. La verdad es que esa imagen solo fue un segundo… un instante coquetón captado por fortuna en la cámara de Carlos Barria de Reuters. Si observas el video completo, podrás ver que nomás fue un saludo protocolario como cientos de otros besos volados. Amable sí, pero nada para imaginarse toda un triángulo amoroso que traspasa fronteras.

Una experta en lenguaje corporal entrevistada en diarios ingleses explicó que todo se volvió más dramático por el ángulo y encuadre de la fotografía. “La boca triste de Trump es porque se acercaba a darle un beso a alguien más”, agregaba la experta.

Por si andan con el pendiente. Esta fotografía fue tomada durante ‘la hora familiar’ en la cumbre internacional del Grupo de los Siete (G7) en Biarritz, Francia.

La cumbre del G7 es el momento en el que las siete economías más ‘poderosas’ del mundo —suman el 58% de la riqueza mundial y el 46% del PIB— se reúnen para discutir todos los temas posibles. Básicamente, los líderes de Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Reino Unido pasaron la semana platicando sobre el futuro ambiental hasta como lidiar con su incómodo compadre, Vladimir Putin.