No es un secreto que la vida moderna y la CDMX se juntaron para producir basura en cantidades industriales y hoy —una vez más— se vio reflejado. En esta mañana de Navidad cómo habrán estado las filas para ir a depositar basura en el Centro de Transferencia de Iztapalapa que ya acusan a los conductores de los camiones de basura de que se desesperaron y terminaron tirando los desechos en las calles de la capital. 

De acuerdo a un reporte de Reformaantes de las 8 de la mañana ya había cerca de 30 camiones esperando entrar al lugar y dejar su cargamento de desperdicios en el lugar correspondiente dentro del área de la Central de Abastos.

Los chilangos producimos 13 mil toneladas de basura cada día, suficiente para llenar toda la plancha del Zócalo a tres metros de altura.

Solamente las plantas compactadoras de Iztapalapa en la Central de Abasto reciben mil 500 toneladas de desechos al día, entonces ustedes dirán cuánta basura no había que entregar en esta concurrida mañana después de una noche de fiesta.

Según Reformalos dos operadores con prisa de irse a su recalentado —y a los que les valió arruinarle el día a sus compañeros del servicio de limpia— no quisieron esperar a hacer la fila. Entonces, unos tiraron los desechos en la calle de Cazuela, casi esquina con el Eje 5 Sur, y los otros en la calle de Abarrotes.

*Con información de Reforma y fotografía de Miguel Dimayuga