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Decomisan 69 celulares en centros penitenciarios de CDMX tras denuncias

¿Qué han hecho las autoridades capitalinas para combatir las extorsiones? De acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia CDMX, la ciudad ocupa el tercer lugar en extorsiones a nivel nacional y 92% de estas son vía telefónica. Ante este panorama y las denuncias, en tan sólo 10 días de 2020, el gobierno CDMX decomisó 69 celulares en los centros penitenciarios capitalinos.

Y de los 69, 41 fueron decomisados entre el martes 7 y viernes 10 de enero, según la administración de Claudia Sheinbaum —que ha prometido aplicarse ante el aumento de este delito en tierras capitalinas.

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Decomisan celulares en los centros penitenciarios

En un comunicado, el Sistema Penitenciario de la Ciudad de México explicó que la chamba para decomisar los teléfonos celulares no ha sido sólo de estos 10 días que mencionamos. De acuerdo con el subsecretario del Sistema Penitenciario CDMX, Hazael Ruiz Ortega, se han asegurado mil 908 celulares en todas las prisiones capitalinas.

Peeeeeero esto sucedió en el periodo del 5 de diciembre de 2018 hasta el 10 de enero de 2020.

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Sin embargo, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha ordenado que se aumenten las acciones y operativos para decomisar los “objetos prohibidos” como celulares, chips, manos libres o drogas en las cárceles —que se supone, ni siquiera deben existir al interior de los centros penitenciarios.

¿A dónde fue a parar el material decomisado? Por lo pronto, todo fue puesto a disposición de la Fiscalía General de Justicia CDMX —o sea, la PGJCDMX (Procuraduría General de Justicia). Ojo, las autoridades continuarán con los operativos y mientras esto se lleva a cabo, el Sistema Penitenciario advirtió a los familiares de los reclusos que NO ingresen de contrabando los celulares u otros objetos prohibidos.

Como saben, desde hace años las llamadas de extorsión desde los reclusorios son una fuente de recursos para los grupos delictivos —que también hacen el uso de cuentas bancarias para que les caiga el dinero de las víctimas, por lo que está pendiente el monitoreo e investigación de las cuentas, así como del modus operandi registrado desde las cárceles.