Los últimos días han estado repletos de noticias sobre el plagio de seis personas en un restaurante en Jalisco, entre los que se encontraría al menos un hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. ¿Pero cuál es la importancia de este tema? ¿Y por qué el gobierno pone tanto énfasis en rescatarlo?

En las redes sociales se ha producido un debate sobre por qué las autoridades no ponen el

mismo empeño en buscar a un ciudadano de a pie y, en cambio, destinan recursos en buscar al hijo de uno de los narcotraficantes más influyentes del mundo.

Aquí puedes obtener algunas respuestas a esas preguntas —sin que la argumentación justifique el inédito esfuerzo del gobierno por recuperar a un secuestrado—.

Resulta que elementos de la Policía Federal, la Marina, el Ejército y la Procuraduría General de la República buscan por cielo, mar y tierra a Jesús Alfredo Guzmán, hijo del líder del Cártel de Sinaloa, quien fue secuestrado el pasado lunes en Puerto Vallarta.

Pero a diferencia de su padre, no lo buscan para regresarlo a prisión, sino para rescatarlo de sus captores. De acuerdo con la PGR, la búsqueda del vástago del Chapo —y las otras cinco personas que le acompañaban en el restaurante La Leche— se ha realizado principalmente por carretera.

La Procuraduría de Jalisco ha sido reforzada con efectivos de la Secretaría de Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina, además de los policías federales.

Por su parte, la Fiscalía de Nayarit, estado que colinda con Jalisco, determinó reforzar la seguridad en los municipios Ixtlán del Río, Bahía de Banderas, Compostela, San Pedro Lagunillas, Ahuacatlán y Amatlán de Cañas.

De acuerdo con Proceso, se habrían desplegado 300 elementos en la zona sur del estado, justo en los municipios cercanos a Jalisco. ¿Creen que es desmedida búsqueda?