¿Cómo pueden desaparecer, así nomás, 80 personas? Bueno, dadas las condiciones de México, la pregunta tiene variadas y muy tristes respuestas. En el caso de los jornaleros de Chihuahua, ésta se encuentra en el simple hecho de denunciar sus precarias condiciones de trabajo.

De acuerdo con José Domínguez, director del área de Supervisión de la Secretaría del Trabajo del Estado, las autoridades recibieron la denuncia de que por lo menos 80 indígenas eran explotados laboralmente. Sin embargo, al acudir al lugar en que los jornaleros se encontraban –en el municipio de Guadalupe y Calvo– simplemente ya no los hallaron.

Los campesinos llevan desaparecidos una semana, tiempo que lleva desde que se recibió la denuncia por explotación laboral. Según reporta Reforma, la desaparición podría haberse ejecutado a manos de su “enganchador, de quien tampoco se tiene rastro.

Al respecto, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) apunta que las familias de jornaleros constantemente cambian de lugar trabajo, llevados por su “enganchador”, quien es la persona que los contrata y pone en contacto directo con el productor.

“Este fue el caso de un grupo de jornaleros agrícolas originarios de Guachochi y Baborigame, quienes se alojaron en el albergue ‘Chuchi Muñoz’, ubicado en el kilómetro 7.5 de la carretera Camargo-Jiménez, mientras trabajaron en la pizca de cebolla””, cita Proceso un comunicado dado a conocer por la dependencia.

El pasado 19 de mayo, medios locales en Chihuahua entrevistaron a varios jornaleros, quienes denunciaron los abusos que eran víctimas en la mencionada instalación: aunque se les pagaba entre 180 y 200 pesos diarios, se les descontaba dinero por darles “prestaciones”, como transporte y comida. Al final quedaban con percepciones inferiores a los 90 pesos, luego de haberse reventado jornadas de ocho horas.

Luego de la denuncia difundida por El Diario Mx, personal de la STPS acudió al albergue, pero al llegar los jornaleros ya habían sido retirados. Su localización hasta el momento ha sido imposible. Según José Domínguez, titular del área de Supervisión de la STPS, el encargado de reclutarlos fue puesto sobre aviso, así que decidió llevárselos… pero hasta ahora se desconoce su paradero.

Sumada a la justificación de la constante movilidad de los jornaleros, las autoridades señalan que hasta ahora ningún familiar de los desaparecidos ha acudido ante las autoridades para levantar la respectiva denuncia.

El albergue en el que fueron vistos por última vez los jornaleros se ubica en una de las zonas más azotadas por la violencia en Chihuahua, debido a que es territorio en el que el crimen organizado tiene alta presencia. Además, según señala Reforma, Guadalupe y Calvo (nombre del municipio en que se halla el albergue) es uno de los más pobres del país, compuesto por población indígena en su mayoría.