En una hecho reconocido como una “derrota dura” para el progresismo, los votantes chilenos regresaron a la derecha y, ayer domingo, dieron la victoria al candidato presidencial de la derecha, el exmandatario Sebastián Piñera.

Aunque para que la decisión se concretara se tuvo que ir a segunda vuelta, ahora el asunto se resolvió de manera contundente: más de nueve puntos porcentuales le sacó Piñera al candidato de Nueva Mayoría, Alejandro Guillier: 54.58% sobre 45.42%, según los números del Servicio Electoral de Chile (Servel), tras el escrutinio del 99.80% de las mesas. Con este resultado, Chile le da la oportunidad de regresar al mandato a Piñera, quien fue presidente en el periodo 2010-2014, en rechazo a la continuidad del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.

Al reconocer su derrota, Guillier solicitó a quienes le favorecieron con el voto a aprender de los errores y, en futuras ocasiones, escuchar al electorado, además señaló la necesidad de renovar el liderazgo de las facciones políticas y tener un más estrecho acercamiento con los movimientos sociales. “Es una derrota electoral, pero no va a ser una derrota política si somos capaces de levantar nuestra fuerza y nuestras convicciones”.

Aunque en países latinoamericanos ya se habían estos virajes de izquierda a derecha, Chile se coloca como el primero de los varios casos que podrían ocurrir en 2018: México, Brasil, Colombia y Paraguay (quizás también Venezuela) también tendrán comicios presidenciales el próximo año y, sin duda, el resultado cambaría la dirección de la política que se desarrolla en Latinoamérica. De acuerdo con The New York Times, muchos de los votantes no eligieron a Piñera con absoluta convicción… sino por verlo como el “menor peor”: “Estamos votando por el menos malo, no el mejor. Nos encontramos en una disyuntiva que no debería ser”.

Pese al resultado adverso, la presidenta Bachelet llamó telefónicamente a Piñera. La llamada fue transmitida por televisión y, en ella, cada uno  reconoció la importancia del otro, comprometiéndose a una transición en la que el colaboracionismo será primordial. Es más, en tan buenos términos quedaron, que hasta quedaron para desayunar juntos en casa del presidente electo.

En 16 años, Chile sólo habrá tenido dos presidentes: Michelle Bachelet y Sebastián Piñera, esto debido a que, aunque no se permite la reelección, sí se da el chance de que un exmandatario vuelva a postularse cuatro años después. Así, hasta el momento así se han repartido los mandatos: 2006-2010, Bachelet; 2010-2014, Piñera; 2014-2018, Bachelet y, próximamente, 2018-2022, Piñera. Algo parecido a lo que podría pasar en Brasil, ya que se perfila que Lula Da Silva se presente nuevamente como candidato a la presidencia.