La fuerte escasez que existe en Venezuela ha obligado a una planta de Colgate-Palmolive a cerrar definitivamente en la provincia de Valencia. El líder del sindicado de trabajadores, Carlos Rodríguez, explicó que la fábrica necesitaba cartón para poder transportar los productos de la empresa a las tiendas, sin embargo ante la falta de este material, fue imposible mantener la producción.


La cosa es que si de por sí la escasez de cartón ya estaba grave, a principios de este año el gobierno de Venezuela tomó el control de la producción de papel y empaques Smurfit Kappa, mismo que la empresa utilizaba.

En este país latinoamericano, los principales problemas a los que se enfrentan las empresas trasnacionales son el difícil acceso a las materias primas, los controles de precios y la falta de dólares para importar bienes.

Foto: Reuters/ Descifrado

Hay que recordar desde 2016, Kimberly Clark anunció la suspensión indefinida de sus operaciones en Venezuela por el “deterioro de las condiciones económicas”. Inmediatamente el gobierno venezolano dio la orden de ocupar la planta y se ordenó el reinicio de los procesos productivos. Entonces se amenazó con que cualquier empresa que cerrara sería ocupada.

Además, recientemente la empresa estadounidense Kellogg anunció el cese de operaciones de manera indefinida al ser afectados por la crisis económica. Así también lo hizo la filial venezolana del fabricante de neumáticos Pirelli.