Terminó la temporada de Día de Muertos y ya hay quienes se alistan para las fiestas de diciembre. Sin embargo, antes de entrarle a estos preparativos es necesario saber qué pasará en 2020. En cuanto a las personas que suelen echarse un par de cigarros al día, esta información puede interesarles.

Como saben, las Cámaras de Senadores y Diputados aprobaron la Miscelánea Fiscal 2020 —que estableció nuevas normas para gravar los servicios de plataformas digitales como Uber, Netflix o Airbnb a partir de junio de 2020. ¿Qué pasó con los cigarros y las bebidas azucaradas? Estos productos libraron la aplicación de nuevas reglas. Peeeeeero hay un detalle: la actualización del IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios).

Los cigarros en 2020

Lo que sí sucedió para las empresas y comercializadoras de cigarros es que el gobierno actualizó el IEPS para este producto. ¿Y eso qué significa? El costo de cada cigarro aumentará alrededor del 40% —gracias a la cuota que parte de la inflación que se acumuló de 2011 a 2019. Ojo, no se trata de un aumento en el impuesto, sino de la actualización de la cuota conforme a la inflación.

Estos datos los dio a conocer el Conainta (Consejo Nacional de la Industria Tabacalera), en voz de Edgar Martínez, presidente de esta organización en entrevista para Reforma.

Además, de acuerdo con Expansión, en 2020 la cuota por cada cigarro pasará de 35 a 50 centavos. Es decir, a partir de enero del próximo año el precio por cada cigarro de una cajetilla aumentará 42%.

Vale mencionar que desde 2011 no se registraba un incremento de esta magnitud. En aquella época, el Congreso de la Unión aceptó pasar de los 4 a 35 centavos por el costo de cada cigarrillo. En vez de que el consumo se moderara, pasó algo curioso: la venta ilegal de los cigarros aumentó, según la industria cigarrera.

cigarros-IEPS-2020-miscelanea-fiscal

Foto: Cuartoscuro.

Sin embargo, entre otras cosas, la medida del aumento de cada cigarrillo conforme a una actualización de la inflación implica una medida en pro de la salud de los consumidores y, de paso, para la recaudación fiscal —de la cual estos recursos debe invertirse en políticas públicas para los mexicanos.