Tras la muerte de una bebé en enero de 2016 ocurrida en el Hospital General de Zona 197 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Texcoco, municipio del Estado de México, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación para el director general, Germán Martínez Cázares.

Tras el análisis de los hechos y las evidencias, se determinó que la muerte de la recién nacida es responsabilidad de seis médicos de dicho hospital.

La bebé fue sometida a una cirugía ya que padecía estenosis hipertrofia de píloro, sin embargo, al salir del procedimiento médico, los doctores omitieron procedimientos y síntomas de la menor, razón por la que no detectaron una perforación de píloro como una complicación de la cirugía.

Esto llevó al fallecimiento de la bebé por un choque séptico y sepsis abdominal. La CNDH determinó que esto resultó una violación al derecho de la víctima a la protección de la salud, a la vida, al principio de interés superior de la niñez, así como el derecho de sus padres al acceso a la información en materia de salud. Así fue informado por medio de un comunicado.

Es por ello que se recomienda al director del IMSS que se repare integralmente el daño a los padres de la bebé, que se les inscriba en el Registro Nacional de Víctimas y que se les brinde atención psicológica y tanatológica.

Además, el personal médico del área de pediatría tiene que ser capacitado en materia de derechos humanos, “mala paxis“, responsabilidad profesional, trato digno a los pacientes, entre otras cosas.