Lo que necesitas saber:

¿Alguna vez se han preguntado cómo funcionan las categorías de los huracanes? Miden la lluvia, los oleajes y los vientos. Acá se los explicamos.

Siempre escuchamos que “Chuchita” ya es Categoría 5 o que “Panchito” está leve porque apenas es Categoría 1. Sin embargo, más allá de los obvios niveles, seguro les ha entrado la curiosidad: ¿cómo funcionan las categorías de los huracanes?

¿Detalle inútil pero interesante? La única diferencia entre un tifón y un huracán es la ubicación. En este lado del planeta les llamamos huracanes, en Asia —sobre todo en el Pacífico— son tifones.

Foto: CIRA

Pero bueno, eso no es a lo que veníamos. Si quieren saber cómo funcionan las categorías de los huracanes, acá les tenemos una breve y facilísima explicación.

 ¿Cómo funcionan las categorías de los huracanes?

Así como la Richter es pa’ los temblores; para los huracanes tenemos una escala que se llama Saffir-Simpson. 

La escala fue inventada en 1969 por el ingeniero civil Hervert Saffir y el director del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, Bob Simpson. Oficialmente sirve para medir las categorías de los huracanes de acuerdo a la intensidad del viento.

Originalmente, la escala solo medía los vientos y su capacidad de dañar construcciones. Después, le agregaron los efectos del oleaje y las inundaciones.

Foto: NASA vía Getty Images.

Una cosa importante: la escala de las categorías de los huracanes no toma en cuenta la lluvia, ni cambia respecto al lugar donde ocurren.

Así, un huracán de categoría 5 en medio de la nada no causaría ningún daño; pero un huracán de categoría 3 en una ciudad puede ser catastrófico.

Ahora sí, ¡a las categorías de los huracanes!

La categoría 1 tiene vientos entre 119 y 153 kilómetros por hora. Además, las olas pueden alcanzar hasta metro y medio de altura. En cuestión de daños, uno de estos no le hace ni cosquillas a los edificios. Sin embargo, casas flotantes, arbustos y árboles sí pueden salir golpeados.

La categoría 2 habla de vientos entre 154 y 177 kilómetros por hora y las olas llegan a los 2.4 metros. Sobre los daños, en uno de esta magnitud, los tejados y las ventanas comienzan a resentirse. Además, los daños a la vegetación ya son “importantes” y las inundaciones empiezan a ser considerables.

La categoría 3 menciona tiene vientos que alcanzan los 209 kilómetros por hora y las olas rasguñan los 4 metros. Los edificios pequeños verán daños estructurales, las casas móviles tendrán “destrucción”. Las inundaciones ya son cosa seria y llegan hasta tierra adentro.

Foto: NHC.

La categoría 4 tiene vientos de hasta 249 kilómetros por hora. Mientras tanto, las olas llegan hasta los 5.5 metros. En las estructuras, los daños ya son “generalizados” y habrá desplome de tejados. Las playas se verán erosionadas y ni de diga sobre inundaciones.

¿El peor? Un huracán de categoría 5 y en este no hay límites. Si los vientos pasan de 250 kilómetros por hora y las olas de más de 5.5 metros, bienvenido. Las inundaciones llegarán a los segundo pisos cerca de las costas, habrá destrucción completa de tejados y “puede ser requerida la evacuación masiva de áreas residenciales”.

¿Algunos ejemplos?

El huracán Gilberto, que visitó en 1988, era de categoría 5. Entró por Cozumel y terminó hasta Monterrey. Dejó más de 200 muertos y casi 140 mil damnificados. 

Wilma, que llegó en 2005 para quedarse más de 48 horas estacionado en Cancún era categoría 4. Dejó ocho muertos, pero más de mil millones de dólares en pérdidas.

Foto: SMN // Huracán Hilary provoca lluvias intensas en México.

Manuel, que tocó tierra en 2013 era solo categoría 1. Al final, dejó 123 muertos y casi 220 mil personas afectadas; sobre todo, en la zona de Guerrero.

Otro es Isidoro, que pasó 35 horas rolando en la Península de Yucatán en 2002 era “solamente” categoría 3. Patricia (2015) era categoría 5; Odile (2014) era categoría 4; Katrina (2005) también alcanzó el puntaje máximo.

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Soy Max Carranza y me he pasado la vida rodeado de memes, cultura digital y bastantes horas frente a las pantallas. En el camino me encontré la pasión por abordar los temas sociales más urgentes e intentar...

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