Este sábado pasado indígenas de San Jerónimo de Palantla, municipio de Chilapa, Guerrero, conformaron oficialmente su policía comunitaria que pertenecerá a la Casa de Justicia de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC)

. Esta decisión es debido a que los locatarios se han hartado de la ola de violencia que se ha desatado tras la disputa de territorio para siembre y trasiego de droga entre lo grupo Los Ardillos y Los Rojos.

La primer acción de esta policía comunitaria se llevó a cabo la noche del viernes, donde fueron tras 15 pobladores a quienes acusan de ser responsables de 13 asesinatos ocurridos en la localidad. Todos fueron trasladados la Casa de Justicia de Espino Blanco para que sean “reeducados”, como se llama el castigo que equivaldría a la cárcel en el sistema de justicia convencional. Cabe aclarar que en San Jerónimo Palantla más del 62 por ciento de sus 300 habitantes son analfabetos.

El comisario del lugar, Francisco Chautla Ziziteco informó que en mayo pasado los habitantes de San Jerónimo de Palantla realizaron una asamblea en donde decidieron conformar una policía comunitaria para terminar con los severos problemas de violencia que se vive en la zona y a sus alrededores; además de que explicaron que en diversas ocasiones se dirigieron al gobierno para lograr llamar su atención y exigir mayor seguridad pero siempre fueron ignorados.

Y tras su reciente conformación ya han surgido algunos acontecimientos un tanto controversiales, ya que en un municipio llamado Xochitempa, comunidad nahua vecina a Palantla, fue asesinado un poblador, a lo que el comisario de ese pueblo dijo que el asesinato fue realizado por la nueva policía comunitaria quienes estaban detrás de los 15 detenidos.

Lo único que demuestra esto es lo podrido que se encuentran la situación de seguridad en nuestro país, la policía comunitaria indudablemente no es la solución ante el problema, pero si de plano no hay otra alternativa no queda otra más que defenderse.