Ya está a punto de realizarse la consulta sobre el Tren Maya y el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), tiene en la mira más y más cuestionamientos que habrán de responder los ciudadanos, no importando que la respuesta es la más lógica. Pero bueno, así es como será la cosa en los próximos años.

En entrevista con Carmen Aristegui, el buen AMLO se comprometió a llevar a consulta temas que en los últimos días han sido de gran crítica y polémica: 1) la creación de la Guardia Nacional, 2) la investigación por hechos de corrupción de expresidentes (Zedillo, Fox, Calderón y EPN) y 3) si debe o no ser asesorado por un grupo conformado por empresarios.

Así, a riesgo de luego decir que él nunca se comprometió a nada (cof, como cuando dijo que mandaría a los militares a sus cuarteles, cof), López Obrador hasta formuló a bote pronto cómo serán las preguntas para cada tema. Por ejemplo, en el caso del grupo de empresarios/asesores que anunció hace unos días, el ciudadano habrá de escoger entre “sí” o “no” para responder a la pregunta “¿Crees que Andrés Manuel deba tener un grupo asesor para consultarles sobre proyecto productivos?”

Ehhh, ¿les late? Pues lo mismo para ver si su gobierno se avienta a checar las responsabilidades que los expresidentes Zedillo, Fox, Calderón y EPN (bueno, este todavía es presidente, pero cuando se haga la consulta será “ex”) pudieran tener en actos de corrupción. “Si se trata de juzgar y de abrir expedientes, tendríamos que comenzar con los de arriba. Porque eso es el cambio”, aceptó AMLO, quien al principio se mostró rejego a abordar el tema… nomás que Aristegui no es Tercer Grado y terminó aflojando, luego de apenas ayer haber refrendado su ofrecimiento de perdón y cero venganza política. Algo que muchos consideraron un “borrón y cuenta nueva” a todos los corruptazos que en los últimos años han saqueado al erario mexicano.

Como pasó en la consulta del nuevo aeropuerto y la del Tren Maya, de sobra se conoce cuál es la opción preferida del presidente electo. Sin embargo, AMLO adelantó que no será imparcial: su chamba nomás será informar a la gente y conminará a los opositores a sus planteamientos a hacer lo mismo.