En nuestro mundo ideal, el desarrollo del internet se suponía que era capaz de unir al mundo entero, pero la participación gubernamental y la intriga política están creando más división de la que jamás nos habríamos imaginado. La escala del problema es tan masiva, que el mundo ya está hablando de la reaparición de la Cortina de Hierro. Rusia acaba de poner en marcha una ley para desconectar su internet del mundo. 

Esta controvertida medida es bastante similar al Firewall que China tiene activado desde hace algunos años.

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La ley está cimentada en un concepto extraño pero que ha sido impulsado por la administración de Vladimir Putin: la idea de la “soberanía del internet”. Las autoridades del Kremlin dicen que esta medida ayudará a la seguridad informática pero también abre la posibilidad de que desconecten el internet de Rusia en el caso de una emergencias… ¿qué es una emergencia? Ellos lo decidirán. 

¿Y esto cómo va a funcionar?

Esta ley obliga que todos los proveedores de servicio de internet adopten medidas de filtración de información (se llaman DPI) que les permitan identificar de dónde viene el tráfico de sus usuarios. Todos los datos, sitios y actividades que los ciudadanos hagan en internet pasarán por puntos controlados por el gobierno. Super relajado.

En la práctica, permitirá que su agencia de telecomunicaciones (Roskomnadzor) pueda bloquear sitios con facilidad.

Las personas que apoyan esta medida dicen que permitirá que el internet de Rusia sea mucho más seguro, pues además le resta importancia a los servidores que se encuentran en el extranjero en el caso de una guerra digital.

Las críticas

Mientras algunos mencionan que esta ley demostrará la capacidad de Rusia de fortalecerse en aislamiento internacional pese a las sanciones occidentales… hay algunos detallitos preocupantes.

La popular aplicación de mensajería encriptada Telegram puede ser la primera que sienta el calor de la ley.

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La tecnología aplicada (DPI) permitirá que los reguladores gubernamentales puedan filtrar el tráfico y bloquear lo que consideren relevante. Los criterios para decidir qué se puede bloquear son curiosamente imprecisos y complicados de delimitar.

*Con información de BBC y PC Mag