El avión presidencial está oficialmente en venta desde que Andrés Manuel López Obrador llegó a la Presidencia, aunque parece que no sale ni en rifa. La aeronave lleva sin utilizarse desde que salió de México en diciembre pasado y se han pagado 242 millones de pesos para tenerlo en el aparador.

El avión ya cumplió 190 días guardado en un hangar de California, Estados Unidos y —de acuerdo con un reporte de Reformase está pagando hasta el mantenimiento.

Saquemos las cuentas de esta rentita: cada mes, el gobierno paga 60 mil dólares —un millón 150 mil pesos al cambio de hoy— a la empresa Boeing por el espacio en el hangar de California, además, desembolsa una lana por “servicios especiales de mantenimiento”. Luego, también está pagando 34 millones de pesos al mes por la deuda que se tiene con Banobras para la compra original.

Al final del día, según las cuentas del Reforma, se han pagado 235 millones 525 mil pesos para pagarle los pasivos a Banobras y otros 7 millones 200 mil pesos para tenerlo guardadito y limpio.

Avión presidencial

Foto: www.ungm.org

El avión —que se llama(ba) José María Morelos— es un Boeing 787 Dreamliner que tenía todas las amenidades posibles. Recordemos que antes de su partida el pasado 3 de diciembre publicaron fotos de su interior y vimos que tenía camas, baños con ducha, salas de trabajo, pantallas de plasma… y hasta una caminadora eléctrica, papawh.

De acuerdo a las declaraciones de AMLO, apenas se venda el avión presidencial esa lana ya tiene destino: se utilizará para apoyar la situación de las fronteras y financiar el Plan Migratorio de su administración.