El consagrado fotógrafo y director David LaChapelle, admirado por sus juegos de luz y la profundidad de su imagen a la hora de capturar con preciosismo impactantes composiciones, hizo mancuerna con el incansable bailarín del British Royal Ballet, Sergei Polunin, para realizar este video que nos demuestra de manera inapelable que la danza es un arte vivo que puede dejarnos sin aliento.

Los tonos azules de la canción “Take Me to Church” del cantante irlandés Hozier le han valido el éxito internacional, pero cuando son acompañados por la coreografía preparada por el artista londinense Jade Hale-Christofi, cobran su dimensión real.

La interpretación de Polunin es orgánica y casi nos permite ver la música atravesándole. Su técnica precisa no opaca en lo absoluto esos arrebatadores movimientos que nos llevan a imaginar un cuerpo poseído por el sentimiento, casi privado de voluntad.

Take Me to Church, por Hozier, LaChapelle y Polunin es un video que, con seguridad, figurará entre los mejores del año.