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Operativo de la DEA causó la desaparición de 5 mexicanos: ProPublica

De acuerdo con un reporte publicado por el portal estadounidense ProPublica, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) tuvo conocimiento sobre la desaparición de cinco ciudadanos mexicanos en Monterrey, Nuevo León, y no hizo nada para ayudarlos. Peor aun: según la investigación del sitio de periodismo de investigación, la agencia ocultó cierta información sobre su presencia en el lugar durante siete años, hasta ahora que algunos elementos decidieron hablar al respecto.

La historia es esta: el 21 de abril de 2010, un grupo armado perteneciente al cártel de Los Zetas secuestró a cinco personas, al azar, que estaban hospedadas en el hotel Holiday Inn, en donde, hasta un día antes, se los integrantes de la DEA habían realizado labores de vigilancia. Los agentes dejaron el sitio debido a un error de logística: no reservaron las habitaciones para días suficientes. Dicha operación estuvo a cargo de la Unidad de Investigación Sensible, un equipo de policías mexicanos entrenados por la DEA, y tenía el objetivo de monitorear la actividad de Héctor Raúl Luna, alias “El Tori”, un líder Zeta. La investigación de ProPublica indica que Luna descubrió la operación y mandó a hombres armados al hotel.

Los sujetos irrumpieron en el quinto piso del hotel, sacaron arrastrando a los huéspedes de sus camas, los interrogaron y después separaron a cuatro de ellos que apenas coincidían con el perfil de los agentes que buscaban: un ejecutivo de marketing, un ingeniero químico de una fábrica de cosméticos, un vendedor de zapatos que estaba a punto de ser padre y una profesora de universidad que era madre de dos hijos. Los huéspedes fueron y el recepcionista del hotel fueron subidos a los vehículos de Los Zetas y desde entonces no se les ha vuelto a ver. Se presume que están muertos.

Agentes de la DEA están involucrados en desaparición de cinco mexicanos

Foto: Shutterstock

Las autoridades mexicanas, fieles a sus costumbres, comenzaron a culpar a las víctimas de sus propias desapariciones. Por ejemplo, de la docente dijeron que podría haber estado relacionada sentimentalmente con un miembro de una banda rival de Los Zetas. El ejecutivo de marketing, por otro lado, podría haber estado vinculado con grupos del narcotráfico, dijeron, debido a que este había logrado que su familia ascendiera a la clase media alta.

“En México, siento decirlo, a nadie le importa una mierda”

A pesar de tener conocimiento del secuestro múltiple y de contar con información que podría haber resultado de ayuda, la agencia estadounidense no aportó dato alguno para auxiliar en la búsqueda de los cinco ciudadanos mexicanos desaparecidos. “¿Por qué la DEA no dijo nada? (…) Con todo su poder y autoridad, ¿por qué no intentaron ayudar? Supongo que las vidas mexicanas no importan“, cuestionó un familiar de una de las víctimas. La DEA respondió de manera esquiva y escueta los cuestionamientos del portal ProPublica respecto a este caso:

“El Programa de Investigaciones Sensibles ha demostrado ser un programa internacional eficaz para apoyar las unidades antidrogas del país anfitrión capaces de hacer investigaciones internacionales de droga. Los agentes que sustentan el programa trabajan bilateralmente con las fuerzas del orden del país anfitrión. La DEA entrena, aconseja y apoya a investigadores policiales seleccionados del país anfitrión que componen las Unidades de Investigaciones Sensibles”, se limitaron a contestar.

Agencia Antidrogas de Estados Unidos

Foto: Shutterstock

Para construir este reportaje, ProPublica consultó a 23 agentes y exagentes de la DEA que tienen un conocimiento profundo del programa bajo la condición de no revelar su identidad. Uno de estos elementos relató al portal de periodismo de investigación: “Si esto hubiera pasado en Estados Unidos, habría habido todo tipo de indignación (…) pero en México, siento decirlo, a nadie le importa una mierda“. Otro exagente de la DEA expresó su remordimiento por la forma en que manejaron el caso: “se tendría que haber hecho algo (…) le dije a mi jefe. Todo lo que dijo fue ‘saquemos a nuestros muchachos de allí’, pero en lo que concierne a lo que pasó a aquellas familias, no me dieron ninguna directiva acerca de ellos”.

Un agente en activo de la DEA culpó al ritmo alocado de los acontecimientos en México en 2011, el año más mortífero de la guerra contra el narcotráfico. “Estaba pasando tanto en aquella época que simplemente no podías parar (…) pasabas a la siguiente cosa. El ritmo estaba fuera de control”, dijo el elemento de la agencia estadounidense.

Pueden consultar el reportaje completo en este enlace.

Foto de portada: ProPublica

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