A inicios de mayo, Ana Lucía Salazar, conductora de radio y televisión, denunció al sacerdote Fernando Martínez Suárez, integrante de los Legionarios de Cristo, por abuso sexual en su contra durante la década de los 90. Ante los señalamientos, la congregación dio a conocer que pidió una investigación externa “exhaustiva”, que correrá a cargo de la agencia estadunidense Praesidium, en un caso que trae de regreso el historial de abusos por parte de grupos de la iglesia católica contra menores de edad.

En un comunicado, la congregación de Los Legionarios de Cristo pidió perdón a toda persona que haya sufrido abusos por parte de Fernando Martínez —quien de manera paradójica fue señalado como víctima de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios y acusado por pederastia. Además de las disculpas emitidas, el grupo indicó que evaluará el proceso de actuación y respuesta ante las acusaciones. Mientras, la voz de Ana Lucía Salazar continúa haciendo eco y pidiendo a otras víctimas que se sumen para denunciar estos abusos y NO permitir su repetición.

El caso

Fue en redes sociales que la conductora de radio y televisión denunció los abusos —en contexto del movimiento MeToo:

“Les quiero contar parte de mi historia… A mi nombre y a nombre de todas las niñas que fueron abusadas en aquel entonces en manos de este señor. En México soy la primera mujer que denuncia a un legionario de manera pública“.

De acuerdo con Ana Lucía Salazar, durante su estancia en el Instituto Cumbres —en aquel entonces llamado Instituto del Caribe—, en Quintana Roo, ella sufrió abuso sexual por parte del entonces director del colegio, Fernando Martínez. Las agresiones continuaron hasta que ella dejó el instituto, pero ahí no terminó la historia de Ana Lucía, pues las secuelas que dejaron las agresiones de Martínez Suárez se prolongaron revictimización, señalamientos, omisiones por parte de las autoridades del colegio y… el impacto psicológico.

En busca de que validen los abusos

Después de señalar en redes sociales al sacerdote, Ana Luz Salazar se ha topado con preguntas como “¿por qué denunciar 20 años después?”. Si bien todo cuestionamiento es válido, en este contexto resulta erróneo, pues se trata de un proceso personal que la víctima ha vivido, demasiado complejo y que NO es fácil hacerlo de manera pública.

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El padre Marcial Maciel (izquierda)l, fundador de la congresación de los Legionarios de Cristo. Foto: Cuartoscuro

Así que llegar y preguntar “¿por qué hasta ahora?” resulta equivocado ante los casos de abusos sexuales en contra de niños, niñas y adolescentes. El silencio es el peor enemigo… y el tiempo así como las personas que acompañan el proceso —en este caso la familia de la conductora— resultan claves y aliados para denunciar.

Por lo pronto, Ana Luz está en busca de otros casos ligados a Martínez Suárez —ya que si bien en los 90 su familia demandó una respuesta por parte de Los Legionarios de Cristo, estos usaron toda su maquinaria para contener los reclamos y hasta para reubicar al sacerdote acusado de pederastia.

Otro de los puntos que se busca, es que Los Legionarios de Cristo sean realmente responsables de los casos, ofrezcan una disculpa pública para validar los abusos, ya que hasta el momento sólo se han dedicado a ocultar los casos, de acuerdo con las declaraciones de Ana Luz en una entrevista con la periodista Azucena Uresti.

Como mencionamos, la congregación publicó un comunicado donde pide a las víctimas —o personas que tengan pruebas en contra de Fernando Martínez— enviar un correo electrónico a [email protected]

¿Y el sacerdote? Según los Legionarios de Cristo, este se encuentra retirado en una casa de Roma, Italia…

En fin, aquí dejamos la entrevista que Ana Lucía Salazar dio a Milenio, donde la conductora nos explica que el objetivo de sus declaraciones es evitar la repetición de los casos, que no haya niños y niñas abusados por sacerdotes encubiertos en el poder de la iglesia católica.

**Foto de portada: @legionariosdecristo