Este martes, 15 de diciembre, la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, sufrió una “humillante” —así le puso el New York Times— derrota en el Parlamento. May estaba buscando que aceptaran su plan para el Brexit a tan solo 10 semanas de que su país abandone la Unión Europea. Después de la votación, lo único que recibió la política conservadora fue la peor derrota parlamentaria en la historia reciente de la Gran Bretaña y, obvio, ahora no hay ningún acuerdo para que el Brexit siga su camino. 

Después de que le pusieran un baile por 230 votos, la oficina de la primera ministra perdió también el control de esta histórica decisión. Ahora, las facciones dentro del Parlamento Británico estarán agarrándose a cates por decidir qué pasara con la salida de la Unión Europea. Analistas de la BBC dijeron que están en una “decisión sin precedentes”.

¿Qué va a pasar con Theresa May y con el Brexit?

Apenas terminó el voto para decirle que no al acuerdo de Theresa May, el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, citando “la completa incompetencia de este gobierno” anunció que empezaría una moción de censura para quitar del poder a la actual primera ministra. Mañana miércoles, 15 de enero, la conservadora británica podría perder su puesto al frente del gobierno y los planes del Brexit pueden cambiar de manera tremenda.

De acuerdo a Allison McCann y Stephen Castle, analistas del New York Times, hay de cuatro sopas para el futuro del Brexit —y el pellejo de May— en Reino Unido.

Si May pierde el voto de confianza, perdería también su puesto en el gobierno pero eso difícilmente va a pasar porque sus rivales son minoría en el Parlamento. También, puede haber un segundo referéndum para decidir Brexit, pero eso podría complicarse porque ya el tiempo lo tienen encima.

Otra de las soluciones más factibles, es que May trabaje con apoyo de la oposición para llegar a un acuerdo entre todas las facciones políticas, pero eso podría hacer enojar hasta a los propios miembros de su partido y no habrá manera de convencer a los que de plano están negados al Brexit. Existe, además, la opción de que un grupo de abogados tome el control de la situación y lleguen como mediadores al Parlamento. Aunque aseguran que esa es una opción “muy vaga” y no hay manera de encontrar planes alternativos si las fuerzas políticas se siguen peleando.

¿Y si le ruega a la Unión Europea?

Ante la complicada situación, está la opción de que Theresa May pida chance en la Unión Europea. 

La primera ministra puede pedirle nuevas concesiones a las autoridades de Bruselas y regresar en unos días al Parlamento con un acuerdo mucho más amigable que todos acepten sin la necesidad de correrla a patadas de Downing Street. También puede pedirle más tiempo para renegociar la salida de su país y a ver qué dicen.

La opción “nuclear”

Allison McCann y Stephen Castle recuerdan que existe la opción de seguir de frente con el Brexit sin ningún acuerdo parlamentario. Sin embargo, aseguran que elegir este camino vendría un “caos asegurado”. A riesgo de ponernos apocalípticos, los analistas británicos sugieren que esa opción vendría con problemas en las fronteras, con altos precios en los alimentos y hasta escasez de productos de primera necesidad.