Para aquellos que van despertándose después de un día que consideran “el peor de su vida”… no querrán competir con este campesino oriundo de China.

Más salado no se puede, y resulta difícil describir al señor Zheng Chuanying, quien en menos de 24 horas vio como todo lo conocido, hecho y ahorrado a lo largo de su vida se hizo polvo.

Todo comenzó el 25 de junio pasado, cuando la hija y esposa de Zheng resultaron fuertemente intoxicadas a causa de una lata de gasolina vertida accidentalmente. Ambas mujeres tuvieron que ser hospitalizadas de inmediato, y para cubrir los altos costos del tratamiento médico, el señor tuvo que desembolsar los ahorros de su familia.

Al parecer, de los males el peor: la rehabilitación de los dos miembros de su familia sólo iba costar  el trabajo de toda una vida como campesino… pero no fue así. Zheng envió por los ahorros a su hijo de 17 años, quien para buscar el dinero en el sótano de la casa tuvo que encender un mechero, que combinado con la gasolina previamente vertida ocasionó un incendio.

¿Ahí paró el asunto?, claro que no. Cuando el destino se ensaña, lo hace lo más sabroso posible. Tanto la casa, como los ahorros (185,500 yuans, cerca de 30 mil dólares) se hicieron cenizas, mientras que el hijo de Zheng fue a dar también al hospital.

¿Ya ahora sí terminó el asunto?, no. Horas después falleció su esposa, sus dos hijos están en terapia intensiva y el señor Chuanying llevó los pocos billetes que logró rescatar del incendio a un banco a ver si se los cambian.

Entonces… ¿dices que tu día fue malo?