Los malvados medios fifís y los fotógrafos traidores a la patria se sintieron maestros Pokémon y atraparon —de nuevo— al único legislador Snorlax del mundo. Resulta que esta es la cuarta (¡LA CUARTA!) vez que cachan al diputado de Morena, Manuel Huerta Martínez, dormido en su curul durante la sesión. Ahora se escondió detrás de un recorte gigante de AMLO.

Si quieren sentir “de a devis” el coraje, espérense a enterarse en qué momento decidió “descansar los ojos”, porque no crean que el diputado se estaba quedando dormido en un descanso o durante algún debate insípido de algo sin importancia. No señor, el comprometido diputado se durmió en su curul en medio de una discusión para reformar la Constitución. Específicamente, el diputado Huerta Martínez se cuajó cuando se debatía la revocación de mandato y las consultas populares que la acompañan.

El señor diputado —además es plurinominal, el muy gandalla—, representa a la circunscripción cuatro del estado de Guerrero.

La primera vez que lo cacharon dormido, cuando se discutía en San Lázaro una manera de conmemorar la historia de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, el legislador de Morena dijo que se había cuajado por culpa de la “marea alcalina”. O sea, una manera más de decirle al reconocido Porkinson o Mal del Puerco.  

“Yo creo que más bien es la marea alcalina, que uno come y dice uno “ah” eso es natural, es fisiológico. El sistema digestivo capta la mayoría de energía para la digestión entonces uno se sienta y le entra un soporcito así como de siesta bien sabroso y eso hace que ahhhhh”, decía.

Manuel Huerta Martínez es médico egresado de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y, por eso, la segunda vez que lo cacharon dijo que venía cansado porque había realizado dos cirugías una noche antes. A la tercera le valió y ya no puso ni excusas. A ver qué hace ahora.