Con 74 votos a favor y 20 en contra, el Pleno del Senado decidió poner fin al Distrito Federal, el cual será transformado a Ciudad de México… pero no sólo  eso, a través de la aprobación de una reforma política, la entidad tendrá autonomía política, entre muchos otros beneficios y cambios.

Por ejemplo, por fin la ciudad capital del país tendrá su propia constitución, la cual será redactada por un consejo de sabios… bueno eso quisieran mucho, pero en realidad será elaborada por una Asamblea Constituyente, la cual será elegida en comicios que organizará el INE para el primer domingo de junio de 2016. Luego de celebrar (o quizás durante los festejos patrios), los 100 integrantes de esta asamblea comenzarán a chambear a partir del 15 de septiembre, tal vez sobre un proyecto que les enviará el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, único facultado para proponer Constitución.

miguel angel mancera, gdf, salvado

Será por ahí de septiembre de 2018 que el texto entre en vigor, aunque la discusión en torno a ella deberá concluir a más tardar el 31 de enero de 2017.

La reforma política aprobada por el Senado también prevé que la Ciudad de México sea la única región del país que recibirá apoyo económico por parte del gobierno federal, esto dado que jurídicamente seguiría siendo la capital del país. El dinero de la federación será utilizado para financiar proyectos educativos, servicios de salud y el “fondo de capitalidad”; esto debido a que el DF no será un nuevo estado, por lo que el gobierno federal mantendrá su responsabilidad financiera en los sectores mencionados.

Por lo anterior, no faltaron quienes consideraron que la reforma mantiene los privilegios presupuestales de los que ha gozado el DF durante muchos años, lo cual coloca a la Ciudad de México en ventaja económica frente al resto de los estados, esto según el senador y ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo.

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Sobre lo mismo, y dejando ver su afición a los cómics, la priista Ana Lilia Herrera señaló que ya que la capital parece tener un trato especial, pues con “mayores facultades [debería] conllevar mayores responsabilidades”.

“Son los apapachados del sistema, porque los que integran el sistema viven aquí. Voy a votar en contra y los estados vamos a estar vigilándolos”, advirtió el senador del PAN, Víctor Hermosillo.

Pero en fin, por otra parte, aunque el Jefe de Gobierno aún tendrá la facultad de nombrar a su secretario de Seguridad y al procurador de justicia local, será el presidente del país quien mantendrá el mando de la fuerza pública. Además, ya no habrá delegaciones, ya que éstas se transformarán en alcaldías y tendrán sus respectivos concejales, quienes recibirán presupuesto, fondos federales y ramos de la Federación en términos de la Ley de Coordinación Fiscal.

Ahora lo que resta es que al menos 17 congresos estatales aprueben la reforma… aunque por como se ve, los capitalinos no deberían de dar las cosas por hechas.

*Vía Excélsior, Reforma