Pues así que digan “¡qué sorpresota!”, pues no. Lo que sí sorprende es el apoyo que tiene el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, pese a su posicionamiento ultraderechista que muy bien es encarnado por su hijo, Eduardo… quien, por cierto, es candidato a ser embajador de su país en Estados Unidos.

En un ejemplo más de lo que es la elite que ahora gobierna Brasil, el hijo de Jair Bolsonaro posó para las cámaras con una camiseta en la que se hace mofa del movimiento LGBT… el cual, dicho sea de paso, ha sido duramente reprimido en lo que va de la administración del exmilitar.

En redes sociales, el diputado Eduardo Bolsonaro (nahhh, ¿cuál nepotismo?) compartió la fotografía en la que se le puede ver presumiendo la “actualización” del concepto LGBT. Para él esas siglas no representan a las minorías que luchan por sus derechos humanos… quedan mejor así:

L=Libertad

G=Guns (pistolas)

B=Bolsonaro

T=Trump

Aunque la publicación del hijo de Bolsonaro causó indignación, también provocó que miles de los seguidores de su padre salieran en su defensa: más de 16 mil internautas que simpatizan con la nueva conceptualización del LBGT.

“Ay, está chavo… nomás está jugando”, dirán algunos… pero no. La imagen fue compartida luego de la realización de la primera Conferencia de Acción Política Conservadora que el tercer hijo de Jair Bolsonaro importó directamente desde Estados Unidos, según indica El País.

Foto: @BolsonaroSP

En dicha conferencia, se estableció la lucha por los que ellos denominan “los pilares del bolsonarismo”: patria y familia… claro, según como los de la ultraderecha entienden estos conceptos, es decir, claramente cubiertos con mucha dosis de religiosidad y harto odio al socialismo… y mucha intervención del estratega Steve Bannon. Sí, el que llevó a Trump al poder.

Vinimos a escuchar a los participantes y poder llevar eso a nuestra ciudad para combatir esas ideologías de género, conservar la familia, no es que estemos contra los homosexuales, ¿eh? No es eso. Estamos a favor de que los niños nacen niña y niño, a favor de la religiosidad, que se ha perdido en nuestro país, somos temerosos de dios, queremos luchar por un país más justo, sin corrupción, y lejos de esa masa ideológica del comunismo”, expresó una de las mujeres que asistió al evento en el que el hijo de Jair Bolsonaro fue la estrella principal… una mujer de sólo 35 años.